Los mercados y la prima de riesgo siguen inestables
España consigue vender 3.500 millones aunque paga un alto interés cercano al 5%
> Es la subasta de deuda con rentabilidad más alta desde 2008
miércoles 03 de agosto de 2011, 23:10h
Actualizado: 05 de agosto de 2011, 18:35h
No le ha salido barata a España la 'broma' de superar los 400 puntos básicos de riesgo frente a la deuda alemana. El Tesoro Público ha conseguido vender 3.300 millones en deuda a tres y cuatro años, cerca del objetivo máximo de 3.500 millones, pero se ha visto obligado a pagar en los bonos con vencimiento en 2014 la mayor rentabilidad desde 2008. La subasta sirvió también para que la presión bajara algo en torno a la prima de riesgo, aunque volvió a colocarse en el entorno de los 380 puntos, coincidiendo con la publicación del mantenimiento de los tipos de interés.
La demanda, un factor al que los expertos dan más importancia que al precio para evaluar la confianza en las finanzas de un determinado país, ha vuelto a duplicar la oferta, aunque ha descendido ligeramente frente a la última operación a los mismos plazos. No así la rentabilidad, que se coloca en niveles máximos.
La subasta se ha realizado para bonos a tres y cuatro años y subió el interés de ambas denominaciones al 4,90 % y el 5,05 %, respectivamente, niveles que no alcanzaba desde 2008, con una demanda que duplicó la oferta.
El organismo dependiente del Ministerio de Economía ha colocado 2.198 millones a tres años a un interés medio del 4,813%, medio punto por encima de la última subasta con los mismos títulos realizada en julio. Este repunte pone en evidencia que el recrudecimiento de las presiones contra la deuda española en los mercados secundarios, donde se intercambian los bonos una vez emitidos por agentes privados y donde se fija la prima de riesgo, pasa factura al Estado.
En concreto, el Tesoro adjudicó en bonos a 3 años con cupón del 3,40% el importe de casi 2.200 millones de euros frente a los 4.716 millones solicitados con un tipo marginal del 4,900% frente al 4,051% del pasado 2 de junio.
En bonos a cuatro años con cupón del 4,40%, el Tesoro adjudicó 1.111 millones de euros frente a los 2.668 millones solicitados con un tipo marginal del 5,050%, más de 200 puntos básicos por encima de la última subasta, que muy diferida en el tiempo respecto a la emisón de este jueves, ya que se realizó el pasado 9 de octubre.
En el caso de los bonos a tres años, como los que se han subastado, la última emisión de este 'papel', celebrada el pasado 7 de julio, los inversores desembolsaron 1.500 millones de euros a un tipo marginal del 4,320%, superior al 4,051% de la subasta anterior y por encima del tipo medio.Como consuelo queda que las emisiones de deuda a corto plazo han acumulado más de la mitad del importe adjudicado en lo que va de año, con 58.284 millones de euros, aunque sólo un poco por encima de los 56.626 millones de la deuda a largo plazo, sobre un total de 114.910 millones de euros.
Zapatero, atento
La subasta se ha realizado bajo la atenta mirada del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha retrasado en dos ocasiones sus vacaciones en Doñana para seguir de cerca el nuevo episodio de esta crisis en medio de los temores de que España supere el punto de no retorno que antes rebasaron los países rescatados Grecia, Irlanda y Portugal y que se sitúa en una prima de riesgo de 400 puntos básicos y una rentabilidad del bono al 7%. Pero la subasta ha tenido efecto positivo sobre los indicadores de riesgo: a las 11 horas, el diferencial de la deuda española a 10 años frente a su equivalente alemán se ubicaba en los 361 puntos basicos (pb), 23 pb por debajo de las últimas transacciones del miércoles y lejos de los 407 pb, cuando también el miércoles., marco su máximo nivel desde el lanzamiento del euro. Después, con el mantenimiento de los tipos de interés en el 1,5%, ha subido de nuevo.
Zapatero ha dedicado estos dos días a reunirse con la cúpula económica del Ejecutivo y para dar cuenta de sus maniobras a los portavoces de los partidos políticos, al tiempo que ha mantenido contactos con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y con otros países de la zona euro en medio de los temores de los inversores sobre un posible rescate de España.
Entre las causas de este rebrote de desconfianza, los expertos han apuntado a la convocatoria de elecciones anticipadas el próximo 20 de noviembre, pues en su opinión podría haber trasladado a los mercados una imagen de vacío de poder en España para los próximos meses. No obstante, se descarta la elaboración de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el próximo año.
Si bien, Zapatero ha pedido al presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, que se acelere la implementación del segundo rescate de Grecia, convencido de que ese es el origen de las nuevas presiones por parte de los mercados.
Anterior subida de tipos
En este contexto, habrá que esperar para ver si ha calado el mensaje del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, quien ha considerado "claramente injustificado" el trato que los mercados están dando a España e Italia.
Además, el Gobierno ha dado la sorpresa al convocar un segundo Consejo de Ministros el próximo 26 de agosto --además del previsto para el 19 de agosto-- para aprobar nuevas medidas económicas que podrían apaciguar a los mercados.
La última emisión del Tesoro del pasado 26 de julio se saldó con la adjudicación de 2.885 millones de euros en letras a tres y seis meses, en el rango alto del objetivo previsto de hasta 3.000 millones de euros, pero con tipos de interés más altos.
En este caso, se trataba de la primera subasta de deuda tras el segundo rescate a Grecia acordado por el Eurogrupo y la intervención de la CAM por parte del Banco de España, y todo ello en un clima en el que los mercados estaban volviendo a tirar al alza de la prima de riesgo española, que se situaba a esas horas en los 317 puntos básicos.
Además, el Tesoro reabrirá mañana una línea de obligaciones con vencimiento el 31 de enero de 2015. Los próximos exámenes tendrá lugar el próximo 16 de agosto, con una emisión de letras a 12 y 18 meses, y el 18 de agosto, dos días después, con una subasta de obligaciones.