Dos pasarelas peatonales y ciclistas sobre la M-40 y la R-3 conectan desde finales del pasado mes de mayo San Blas y Vicálvaro a través de la Cuña Verde de Vicálvaro. Estas dos infraestructuras, que dan servicio a casi 22.000 vecinos de la zona, han corregido el efecto barrera entre estos dos distritos. Para ello, el Gobierno municipal ha invertido cuatro millones de euros.
"Madrid no debe aislarse en sus distritos y barrios sino que debe ser una ciudad". Bajo este concepto, expresado por Ruiz-Gallardón, el Ayuntamiento de Madrid decidió levantar dos pasarelas peatonales y ciclistas sobre la M-40 y la R-3 con el objetivo de conectar San Blas y Vicálvaro a través de la Cuña Verde de Vicálvaro. Estas pasarelas se abrieron al público durante el pasado mes de mayo pero, debido a la campaña electoral, no han sido visitadas hasta este martes por el alcalde de la capital. Y lo ha hecho acompañado por las delegadas de Urbanismo y Vivienda y de Obras y Espacios Públicos, Pilar Martínez y Paz Gónzalez, respectivamente, así como por el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Leonardo Fernández Troyano, autor de estas infraestructuras.

Unas instalaciones que dan servicio a los más de veinte mil vecinos de la zona que ahora pueden disfrutar de la Cuña Verde de Vicálvaro, un parque que había quedado dividido por la autopista. En concreto, estas pasarelas disponen, además de la parte peatonal, de un tramo de carril bici de 753 metros que conecta el Anillo Verde Ciclista con el carril bici del sector Sur del Parque de la Cuña Verde de Vicálvaro. "En esta legislatura vamos a crear 15 kilómetros de carril bici al año" ha declarado el edil. Y es que su objetivo es diseñar "un nuevo modelo de ciudad" en el que el peatón y los ciclistas tengan prioridad.
En el caso de la infraestructura que cruza la M-40 dispone de una pasarela de 90 metros mientras que la que pasa por la Radial 3 es de 190 metros, cada una con cinco metros de ancho separados en viales que permiten el tránsito diferenciado entre peatones y bicicletas. La pasarela sobre la Radial 3 dispone de dos rampas de acceso de 74 metros en el lado Norte y 40,5 en el Sur. Tanto ésta como la que salva la M-40 adoptan la tipología de puente colgante con tirantes rígidos. Esta doble iniciativa, que ha sido ejecutada en poco más de año y medio, ha costado cuatro millones de euros.
Para el edil, estas dos pasarelas peatonales y ciclistas apuestan por un "nuevo lenguaje de comunicación" de la ciudad basado en la "movilidad blanda". En este sentido, Ruiz-Gallardón ha indicado que "estamos creando una malla de conexión de movilidad blanda por toda la ciudad" donde los coches tienen menos presencia. También ha recordado que las nuevas pasarelas además de resolver un problema de funcionalidad "aportan a la ciudad un nuevo modelo estético". Asimismo, las nuevas infraestructuras han tenido en cuenta las necesidades de las personas con movilidad reducida, ya que disponen de rampas de acceso de baja pendiente y una anchura suficiente para desplazarse con comodidad.