Por la reaparición de tensiones en los mercados financieros
El BCE se contagia del pesimismo del FMI y rebaja sus previsiones
jueves 08 de septiembre de 2011, 16:25h
Actualizado: 10 de septiembre de 2011, 17:48h
El Banco Central Europeo (BCE) revisó este jueves a la baja sus previsiones de crecimiento de la zona del euro para 2011 y 2012 debido a la reaparición de tensiones en los mercados financieros.
El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dijo que la entidad pronostica ahora un crecimiento económico para este año de los países que comparten el euro de entre el 1,4 y el 1,8 %, lo que supone una media del 1,6 %.
El BCE había pronosticado en junio un crecimiento económico para este año del 1,9 %, en un rango entre el 1,5 y el 2,3 %. Además, la entidad monetaria prevé que la zona del euro crecerá en 2012 una media del 1,3, en un rango entre el 0,4 y el 2,2%
EL BCE preveía en junio que el Producto Interior Bruto (PIB) del área euro iba a crecer en 2012 entre un 0,6 y un 2,8 %, una media del 1,7 %.
Trichet, dijo que la entidad monetaria está satisfecha con las últimas medidas que ha adoptado el Gobierno italiano. En la rueda de prensa tras la reunión del consejo de gobierno del BCE, que decidió mantener los tipos de interés sin cambios en un 1,5 por ciento, Trichet aseguró que las medidas "son conformes con el primer compromiso del Gobierno italiano".
Asimismo la entidad mantuvo sus pronósticos de inflación para este año y los revisó a la baja para 2012.
El BCE prevé ahora que la inflación de la zona del euro se situará este año entre el 2,5 y el 2,7 %, lo que supone una media del 2,6 %, como había augurado en junio. La inflación se situará en 2012 entre el 1,2 y el 2,2 %, lo que supone una media del 1,7 %, según las últimas proyecciones.
En junio, el BCE había pronosticado una inflación para el próximo año entre el 1,1 y el 2,3 %.
Lea también:
La OCDE también descarta otra fuerte recesión de las economías desarrolladas
El FMI rebaja la previsión de crecimiento de la economía mundial
El Banco Mundial contrarresta al FMI: reconoce un "momento sensible" pero descarta una segunda recesión