jueves 08 de septiembre de 2011, 18:36h
Actualizado: 08 de septiembre de 2011, 18:44h
La situación que se está viviendo en Independiente es realmente grave.
A los hechos sucedidos el último domingo, donde integrantes de la barra brava se distribuyeron en los diversos sectores del estadio, para parar los cánticos de los simpatizantes genuinos hacia la dirigencia, haciendo foco en el presidente Comparada, y una vez finalizado el encuentro estos mismos barras se dirigieron a la puerta del vestuario para insultar a los jugadores y especialmente en el cuerpo técnico, lo que generó la renuncia del entrenador Antonio Mohamed, lo que ocurrió este miércoles ante San Martín de San Juan superó todos los límites.
Los hinchas comunes organizaron una movida para dejarlos "solos" a los barras demostrando que quieren al club de verdad, llenando la tribuna sur, dejando a estos delincuentes en la tribuna norte.
Hasta ahí era una brillante idea. Ni bien empezó el encuentro las canciones que salían de la sur estaban dirigidas a los barras: "Ahí están, ahí están, los que le pegan a los hinchas de verdad”, “El club es de los socios, oh oh oh”, “De qué cuadro sos, de qué cuadro sos, de qué cuadro sos, mercenario, de qué cuadro sos”, “Oh, no tenés vergüenza, por la plata, no se alienta”,. Del otro lado intentaban taparlos con silbidos, pero, cuando se dieron cuenta que esto no era suficiente decidieron poner manos a la obra.
Con total impunidad fueron hacia el otro sector inhabilitaron la cámara de seguridad (como se ve en la foto) y ante la mirada cómplice de la policía amenazaron con armas blancas a los socios del club, y de milagro no hubo heridos de gravedad.
Al término del partido los hinchas genuinos tuvieron que ser escoltados por la policía, saliendo por las calles que lo hacen los simpatizantes.
El presidente del club asumió que le paga a los barras, y, como tibia defensa declaró que la situación se le fue de las manos, algo realmente muy difícil de comprobar,.
Este paso que tomaron los hinchas deberá ser imitado por los simpatizantes de otras instituciones, para que de una buena vez por todas las barras bravas dejen de existir