El presidente de la República, Alan García Pérez, hizo un llamado de tranquilidad a la población y aseguró que los ahorros no serán gravados con impuestos o tributos, tal como habían informado algunos medios de prensa.
"Mi gobierno no va a afectar los ahorros de ningún peruano. Quiero tranquilizar a toda la población, la situación del Perú en términos financieros, en términos de equilibrio macro económico es buena", dijo el Jefe de Estado en declaraciones desde Palacio de Gobierno.
La mañana del jueves, algunos medios de prensa informaron que el Ejecutivo pretendía aplicar un tributo de 5% a los intereses de los ahorristas que tengan más de 7 mil soles en el banco. Esto fue lo que explicó el ministro de Economía Luis Carranza -ex directivo del BBVA español- ante la Comisión respectiva en el parlamento. Esto desató las críticas de los analistas y la alerta de la población, que teme un nuevo descalabro económico como ocurrió en el primer gobierno de García (1985-1990).
Carranza indicó que no pondrá un impuesto a los ahorros, y aseguró que la decisión se tomaría todavía en frebrero, cuando se tenga el proyecto de Ley. "No estamos gravando los ahorros. No estamos gravando el depósito que hace la persona. No estamos gravando su patrimonio financiero, estaríamos gravando el rendimiento que saldría de esto", señaló.
Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo fue más enfático y aseguró que "no se tocarán" los depósitos de los ahorristas del sistema bancario ni habrá "leyes sorpresas" al respecto.
"La ciudadanía puede tener confianza de que los ahorros no van a ser tocados, en esto hay que ser contundentes y claros: los ahorros nadie los va a tocar", manifestó en una conferencia de prensa. Asimismo, aclaró que esta posibilidad está "en estudio y evaluación", y agregó que no formará parte de las facultades para legislar en materia tributaria solicitadas por el Ejecutivo al Congreso.
"Sé que en 1985 quedó como una herida en la conciencia de los peruanos que, por razones de política internacional y la necesidad imperiosa que entonces tuvimos, se congelaron unos certificados en dólares", explicó García, tratando de recuperar la confianza de la población, un crédito que, por lo visto, no tiene mucho aval.