Un contingente formado por 40 bomberos voluntarios de la Comunidad de Madrid partieron este miércoles hacia Canarias para colaborar en las tareas de extinción de incendios en la isla. El consejero de Presidencia e Interior, Francisco Granados, visitó el Parque de Bomberos de la Comunidad en Las Rozas para agradecerles su disponibilidad.
Los incendios que están arrasando los bosques de Tenerife y Gran Canaria afectan ya a 35.000 hectáreas de masa forestal y 14.000 personas han tenido que ser desalojadas. Por ello, los efectivos de la Comunidad de Madrid enviados se pondrán a disposición del Gobierno canario para colaborar en la extinción del fuego con los cuerpos de bomberos de las islas. En concreto, centrarán sus labores en la zona de Tenerife Norte, donde, según confirmó a los medios de comunicación el suboficial Julio García, su misión principal consistirá en "proteger personas y bienes, y después, si podemos llegar a algún incendio y apagarlo, fabuloso", señaló.
García dijo que la zona en la que actuarán "es un terreno muy abrupto, donde se trabaja con medios aéreos y los medios terrestres vamos a tener la cosa muy dura para poder llegar a los incendios".
Se prevé que los bomberos actúen sobre la zona durante tres días, a la espera de que se les releve en el caso de que sea necesario. En este caso, según explicó Granados, los nuevos efectivos serán trasladados en los aviones que el Ministerio de Defensa ha puesto a disposición de la Comunidad.
En cuanto al operativo contra incendios en la Comunidad de Madrid, Granados señaló que no se verá mermado, pues los bomberos son voluntarios, "al margen del dispositivo que tenemos establecido para el verano".
El consejero también mostró el "orgullo" de la Comunidad con el cuerpo de
Bomberos y con las organizaciones sindicales "que han entendido la necesidad de enviar allí estos efectivos". Asimismo, resaltó la disposición de la Comunidad en que "todos los medios que estén en nuestras manos los vamos a poner a disposición de Canarias para que deje de estar ardiendo".
El consejero concluyó que el pasado año se realizaron 63 intervenciones fuera de Madrid, la mayor parte de ellas en Castilla la Mancha, Castilla León y Galicia. En esta última comunidad, indicó, acudió un retén que estuvo trabajando en la zona doce días.