Agentes de la Policía Nacional detuvieron la pasada semana a un vecino de Estella por participar en una estafa de 2.986,33 euros a una persona de Parla (Madrid) que "inconscientemente" facilitó a través de correo electrónico las claves secretas de su tarjeta bancaria.
El detenido, O. H., ucraniano de 41 años, está implicado en una trama de internet denominada 'phising', que consiste en obtener las claves secretas de las víctimas mediante e-mails. Imitando la imagen y logos de las entidades bancarias consiguen que se rellene un cuestionario.
El día 22 de agosto, un vecino de Parla denunció haber sido víctima de una operación bancaria fraudulenta por valor de 2.986,33 euros. Las investigadores permitieron identificar al titular de la cuenta bancaria a la que se había transferido esa cantidad, informó este martes la Jefatura Superior de Policía de Navarra.
La policía señaló que en este tipo de estafas las víctimas facilitan de forma "inconsciente" las claves de acceso de sus cuentas bancarias a través de los formularios que les proporcionan los estafadores. Estos, sin el conocimiento de los legítimos titulares, traspasan el dinero hacia cuentas de "trabajadores" captados previamente.
Hasta un sueldo mensual
Así, los receptores de los fondos son captados a través de envíos masivos o de otros servicios de internet (chat o foros), con ofertas de trabajo en las que se les promete dinero fácil y rápido. Deben abrir una cuenta bancaria para recibir dinero de "presuntos clientes".
Los promotores de la estafa exigen una conexión de internet de 24 horas y ofrecen como contraprestación entre un 5 y un 10 por ciento de los fondos gestionados, o incluso un sueldo mensual. Les dicen que su cometido es abaratar transferencias internacionales. Para dar cierta apariencia de legalidad, incluyen una serie de supuestos testimonios de personas que se están haciendo ricas con este método, siempre con datos de identificación muy genéricos y escuetos.
Una vez efectuado el ingreso en las cuentas de los captados, contactan con ellos para que les remitan los fondos, deducida la propia comisión, a terceras personas a través de empresas de envío rápido de dinero como Western Union, Money Gram, o similar. El detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial, por un presunto delito de estafa.