www.diariocritico.com
¿La historia se repite?

¿La historia se repite?

jueves 30 de agosto de 2007, 13:17h
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos [INDEC] (al cual, desde la sospechada manipulación de cifras que hoy se dirime ante la Justicia, la jerga popular ha rebautizado como INDEK), el aumento del Índice de Costo de Vida en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires del Primer Semestre del 2007 es, anualizado, el 7,9%.

Esto contrasta llamativamente con el incremento del Índice de Costo de Vida
Nacional - excluidos la Capital Federal y el Gran Buenos Aires - para ese mismo
Semestre que es, anualizado, el 14,7%.

También está en conflicto con otras mediciones de precios, como el Índice de
Precios Mayoristas y el Índice de Costo de Materiales de Construcción.
No parece entonces aventurado presumir, sobre la base de estas y otras evidencias, que para la primera mitad del año actual, el Índice de Costo de Vida en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires arroja una tasa de inflación que es aproximadamente la mitad de la “verdadera”.

Esto señalaría cual ha sido dicha tasa en el Primer Semestre del 2007, pero si se descomponen las cifras por Trimestres, aparece con claridad que ni el grado de divergencia entre el Índice oficial y otras mediciones de precios, ni la tasa de inflación “verdadera” son constantes en el tiempo, sino que muestran ciertas tendencias.

En efecto, en el Primer Trimestre de este año, el aumento del Índice de Costo de
Vida en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires fue 9,2% contra 14,0% (cifras anualizadas) del Índice de Costo de Vida Nacional - excluidos la Capital Federal y el Gran Buenos Aires -.

En cambio, en el Segundo Semestre del 2007, el incremento del Índice de Costo
de Vida en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires fue 6,6% contra 15,4% (cifras anualizadas) del Índice de Costo de Vida Nacional - excluidos la Capital
Federal y el Gran Buenos Aires -.

De esto surgen dos observaciones:
a) Que la divergencia entre ambos Índices se amplió, dando pie a sospechas de una acentuada manipulación del primero, y
b) Que, según el segundo, la inflación se aceleró en el Segundo Trimestre
(15,4% anualizada) con respecto al Primer Trimestre (14% anualizada).
Lo apuntado en b) estaría corroborado por el comportamiento de otros precios.
El Índice de Precios Mayoristas, que fue el 7% en el año 2006 (entre puntas), registró un aumento del 7% (anualizado) en el Primer Trimestre y uno del
22,7% (anualizado) en el Segundo Trimestre. Algo similar, aunque en menor escala (16,7% anualizado en el Segundo Trimestre) se observa si se excluyen del índice los productos importados.

El Índice de Costo de Materiales de Construcción ascendió del 15,6% anualizado en el Primer Trimestre al 27,6% anualizado en el Segundo Trimestre.
Esta evidencia, junto con otra indirecta, como la suba de recaudación del
Impuesto al Valor Agregado, sostienen la presunción de que la inflación
“verdadera” está ya pasando (o por encima) del ritmo del 15% anual, y con tendencia creciente.

Puede argumentarse que parte de la presión inflacionaria proviene de un recalentamiento de la actividad económica en un periodo pre-electoral, que se aliviaría una vez transcurrido éste.

Pero quizás se pueda contra-argumentar con más fuerza que hay impulsos inflacionarios contenidos, como el inevitable y fuerte aumento de los precios de la energía, combustibles y transporte, sectores cuyos subsidios comienzan a carcomer el superávit fiscal.   

La conclusión, es que se está en las puertas de una puja redistributiva, que suele aparecer a estos niveles de inflación, y que - dadas nuestras experiencias anteriores - el abatimiento de ésta aparece como el primer ítem en la Agenda del próximo Gobierno.   

José María Dagnino Pastore
Profesor, Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires”
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios