Los acampados en Ciudad Universitaria por una vivienda digna han organizado para este fin de semana una serie de actividades para pedir con una fiesta que no se produzca el desalojo en septiembre como les han comunicado. El rector de la Universidad Complutense les dio permiso para establecerse allí pero sólo hasta el 31 de agosto. Por ello, las dos partes tienen pendiente una reunión en la que los acampados reivindicarán seguir allí hasta que consigan sus objetivos.

La Asamblea de la Acampada contra la Precaridad y por una Vivienda Digna empezó poco antes de las elecciones municipales de mayo para intentar arrancar alguna solución a las administraciones. Pero siguieron acampados para no dejar a los 'sin techo' que se unieron a ellos sin su apoyo. Ahora se les acaba el plazo que les dio el rector de la Universidad Complutense, a quien agradecieron su ayuda, y les han comunicado que si no abandonan el jardín de Ciudad Universitaria serán desalojados.

Además, los miembros de la asamblea tienen una reunión pendiente con el rector que no acaba de concretarse. Quieren pedirle que les dejen continuar acampados porque, según explican, ofrecen a todas las personas precarias un techo en una tienda de campaña y comida, "cosa que no hace la administración"; se sienten incapaces de dejar sin su apoyo a las personas necesitadas que están acampadas; y quieren conseguir una serie de reivindicaciones, como que las leyes protejan de la precariedad y aseguren una vivienda digna.

Así lo han asegurado tres portavoces de la asamblea en una rueda de prensa muy peculiar. Las butacas para los periodistas se encontraban en medio de una explanada y los portavoces en una mesa enfrente, sin equipo de sonido, pero con un simpático perro bajo su sombra.
En la acampada, han llegado a coincidir hasta 87 tiendas de campaña y 150 personas, pero ahora, según comentan, muchos están de vacaciones. Las historias de quienes han acudido a reivindicar aquello que les parece justo son muy diferentes. Desde el estudiante de la Universidad que vive con sus padres, pero que colabora con la asamblea, hasta un joven trabajador madrileño que en vez de irse de vacaciones está en el campamento y asegura que si los dejan continuar dejará de pagar el alquiler, 370 euros por una habitación, para seguir trabajando por una vivienda digna en el campamento.
Pero también hay personas 'sin techo' que han encontrado en la acampada un refugio, algunas de ellas con historias tan tristes como la de Jesús que con un cáncer terminal no tiene acceso a una casa. O bien César, a quien la hipoteca y una serie de circunstancias laborales lo dejaron sin vivienda hace una año.

Para seguir luchando contra ello han organizado un
completo programa de actividades para este fin de semana, como cine, conferencias o conciertos. A este fin de semana "reivindicativo" y festivo vendrá gente de fuera de Madrid, como una jiennense que, con sus dos hijos, se ha acercado a la capital para que sus pequeños "conozcan algo más que comprar o ver la tele", asegura.
La asamblea denuncia la connivencia entre empresarios de la construcción y políticos y recuerda que en el artículo 47 de la Constitución se dice que los poderes públicos deberán regular el suelo para "impedir la especulación". Además, aclaran que no piden que se regalen viviendas, sino que tenga un precio asequible para cualquier trabajador.

Entre sus referencias están los ejemplos del municipio sevillano de Marinaleda, donde el Ayuntamiento cede suelo para la construcción de vivienda a bajo coste hipotecario; y de Francia, donde 'Los hijos de Don Quijote' consiguieron cambiar una ley para facilitar el acceso a la vivienda a los más necesitados.
Según han indicado, en Madrid hay 14.000 personas sin hogar. Es a ellos a quienes les han ofrecido su ayuda: comida de dos a cuatro de la tarde y un lugar donde dormir a quien lo necesite. Todo ello a través de la autogestión, es decir, compartiendo sus ingresos y aportando cada uno los recursos que tenga para conseguir tener un lugar donde todos puedan tomar un café, ducharse o pasar la noche bajo techo, aunque sea de tela.