Los fertilizantes son la principal fuente de
contaminación por nitratos después de la ganadería. El problema radica en la aplicación de una dosis fertilizante superior a la que el cultivo necesita y en el mal diseño de los sistemas de riego. El exceso de agua aportada implica el lavado de los nitratos que posteriormente se acumularán en el acuífero.
La
normativa comunitaria obliga a los agricultores de las denominadas zonas vulnerables (zonas con una concentración de nitratos mayor a 50 mg/l) a reducir el aporte de fertilizantes y a corregir determinadas prácticas.
La ingeniera Nuria Vázquez García, investigadora de la
ETSI Agrónomos de la UPM, ha desarrollado una investigación, bajo la supervisión del profesor Miguel Quemada, que consigue demostrar que con un riego frecuente (goteo), la aplicación de fertilizantes en los momentos oportunos y el aprovechamiento del propio nitrógeno que ya existe en los suelos se puede reducir en un 20 por ciento la filtración de nitrógeno a los suelos agrícolas. Según Nuria Vázquez, “conseguimos una reducción muy elevada del aporte de nitrógeno al suelo y eso es importante para luchar contra la contaminación”.
La preservación del medio ambiente es un objetivo social al que ayuda esta nueva metodología. “El trabajo tiene su importancia", explica Vázquez, "sobre todo para las zonas vulnerables, ya que hay ayudas para reducir el uso de fertilizantes y para cambiar determinadas prácticas culturales”.
La investigación que ha dado lugar al desarrollo de esta técnica se ha llevado a cabo con tomate para industria, pero sería fácilmente aplicable a otros cultivos. Esto podría tener implicaciones no sólo medio ambientales sino también económicas porque, además de usarse menos fertilizante, existen ayudas institucionales para el fomento de las buenas prácticas medio ambientales en zonas vulnerables y esto podría animar a los agricultores.
Esta investigación ha sido distinguida con el Premio Fertiberia, convocado por Fertiberia y el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias, por promover la aplicación racional y responsable de los fertilizantes contribuyendo al desarrollo sostenible.