Todos los indicios apuntan a que ni
Zapatero se lleva demasiado bien con
Felipe González, ni
Rajoy demasiado bien con
Aznar. Las actividades profesionales, lucrativas, de ambos preocupan en Moncloa y Génova, respectivamente.
Y dicen que tanto González como Aznar no están demasiado felices con sus sucesores. Ello se notará, sin duda, en la campaña electoral. Como se ha notado en el frustrado mitin conmemorativo del 28-O, veinticinco años ya de aquella foto
Guerra-González en la ventana del Hotel Palace…
-
Lea más en On the Record