Hay discrepancias sobre las funciones de los taquilleros
Estancada la negociación entre Auto-Res y los trabajadores
lunes 15 de octubre de 2007, 14:05h
Actualizado: 16 de octubre de 2007, 13:47h
La negociación entre Auto-Res y el Comité de Empresa para poner fin a la huelga de trabajadores que comenzó este fin de semana, coincidiendo con el puente del Pilar, se ha estancado en las discrepancias que ambas partes mantienen sobre las funciones que tienen que cumplir los taquilleros de la empresa y la contratación de nuevos empleados para este puesto.
El conflicto surgió a raíz del traslado de la central de Auto-Res en Madrid de la terminal de autobuses de Conde de Casal a la estación Sur de Méndez Álvaro. Los trabajadores acusan a la empresa de negarse a mantener las condiciones tras el cambio de sede y, entre otras cosas, de no facilitar a los empleados ropa de abrigo y un cuarto de descanso en la terminal.
Además, hay un punto en el que ambas partes parecen no estar dispuestas a dar su brazo a torcer. Los trabajadores, según explicó Rafael Hueso, miembro del Comité de Empresa, exigen que de uno de cada tres nuevos puestos de taquilleros que se creen en la estación Sur de Autobuses de Madrid pertenezcan a Auto-Res.
Por su parte, un portavoz de la empresa aseguró que la compañía no puede exigir que estos puestos de trabajo les pertenezcan porque desde que se trasladaron a la nueva estación, hace apenas un mes, comparten las taquillas con otras siete empresas, y agregó que la huelga es "desproporcionada y sin sentido", ya que todos las exigencias de los trabajadores están "solucionadas o en vías de solución".
Auto-Res asegura que ha resuelto la mayoría de las peticiones de los trabajadores y lamenta que el Comité de Empresa no haya tenido "en ningún momento" la voluntad de llegar a un acuerdo que permita desconvocar los paros anunciados.
Por contra, en opinión del Comité de Empresa, ésta es una estrategia de la dirección de la empresa "para que desaparezcan puestos de trabajo y para que en un futuro no tengan que contratar a nadie". "Los mismos taquilleros que sólo vendían billetes de Auto-Res en la estación de Conde de Casal ahora trabajan para otra media docena de empresas, lo que se traduce en una acumulación de trabajo insoportable", lamentó Hueso.
Además, el dirigente sindical cree que el traslado a la estación de Méndez Álvaro no sólo va a afectar a los trabajadores sino también "a muchos clientes que ahora tienen que esperar más de media hora para comprar un billete". No obstante, Hueso dijo esperar que "entre hoy y mañana se llegue a un acuerdo y se acabe de una vez por todas con una huelga que afecta a todos". "Lo que no sé es cómo vamos a solucionar el problema del descenso de viajeros por culpa de la mala planificación. A la larga nos puede costar nuestro trabajo", apuntilló Hueso.
La huelga de trabajadores de la compañía de autobuses Auto-Res comenzó a las cero horas del domingo y se prolongará, en principio, durante los próximos dos fines de semana, llegando a afectar incluso al puente de Todos los Santos, a no ser que el conflicto se resuelva antes. La huelga afecta a casi todas las líneas que tienen como origen o destino Madrid.