La Comunidad y el Ayuntamiento de la capital suscribieron este miércoles un convenio de colaboración, que contará con un presupuesto de casi 13 millones de euros, para fomentar la integración de la población inmigrante.
Se pondrán en marcha diferentes programas como el destinado a las minorías étnicas de Europa del Este, a personas de origen subsahariano y a jóvenes en riesgo de exclusión social.
La presidenta regional y el alcalde, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, respectivamente, firmaron este acuerdo en la Real Casa de Correos, que se materializará en actuaciones como la formación para el empleo, el asesoramiento jurídico y el impulso del movimiento asociativo con el objetivo de lograr la integración social, laboral, educativa y cultural de los inmigrantes.
El convenio, del que podrán beneficiarse los más de 500.000 extranjeros que actualmente residen en Madrid capital, establece que el Gobierno regional aporte 9 millones de euros, casi el 70 por ciento, mientras que el Ayuntamiento invertirá en su desarrollo más de 3,8 millones de euros. Gracias a este presupuesto se podrán realizar programas como el de Atención Integral a Minorías Étnicas de Europa del Este, del que se beneficiarán 45 familias.
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Además, Comunidad y Ayuntamiento colaborarán para ofrecer diferentes centros de acogida para inmigrantes, como el de El Parque, que dispondrá de 120 plazas, o el de la Casa de Campo, con capacidad para 60 personas. También se incluyen en el acuerdo entre ambas administraciones los centros de Emergencias para la Campaña contra el Frío y de Acogida a Personas de Origen Subsahariano, ambos con otras 60 plazas, y el destinado a jóvenes en riesgo de exclusión social, que ofrecerá 25 plazas.
En materia educativa, se continuará desarrollando programas como 'Quedamos al salir de clase', que proporciona ayuda a las familias sin recursos que no pueden atender a los menores fuera del horario escolar y durante las vacaciones. Asimismo, se potenciará la mediación con medidas como el Servicio de Mediación Social Intercultural, que cuenta con 46 profesionales en todos los distritos, el Servicio de Dinamización Vecinal y el Programa de Dinamizadores de Parques, integrado por 15 profesionales.
Otras de las medidas que se pondrán en marcha será la cesión por parte del Gobierno municipal de espacios de su titularidad para la realización de eventos culturales, deportivos y lúdicos organizados por alguno de los diez Centros de Participación e Integración de Inmigrantes (CEPI) que ya funcionan en la capital y la potenciación de la Escuela de la Convivencia para combatir el racismo y la xenofobia.
Fracaso de la asimilación y el multiculturalismo
Tras la firma del convenio, Aguirre y Gallardón coincidieron en señalar que los modelos de asimilación y multiculturalismo desarrollados en otros países de Europa en política de inmigración son fórmulas "fallidas", por lo que apostaron por la "integración" como método para lograr que los extranjeros que llegan a la región se sientan y se conviertan en madrileños.
La presidenta regional explicó que la integración de los inmigrantes se realizará en base a dos grandes líneas de actuación, la sensibilización y el trabajo con las segundas generaciones de inmigrantes para fomentar la convivencia entre "los nuevos madrileños y los de siempre". Según Aguirre, se van a "sumar esfuerzos" para lograr una sociedad "más cohesionada" de ciudadanos "libres e iguales" que dispongan de "las mismas oportunidades".
"Los inmigrantes que lleguen a Madrid van a estar más acogidos y mejor integrados", afirmó la jefa del Ejecutivo autonómico, quien destacó que uno de cada cuatro madrileños declara, según el último Barómetro Regional de Inmigración, que uno de sus mejores amigos es inmigrante. Aguirre aseguró que la integración de la población extranjera es una realidad "positiva y fructífera" fruto del trabajo conjunto de los ayuntamientos y la Comunidad.
Por su parte, Ruiz-Gallardón explicó que actualmente este colectivo representa el 16,6 por ciento de la población de la capital, mientras que hace "sólo" siete años únicamente suponía el 2,8 por ciento. Madrid acoge hoy a medio millón de extranjeros de 183 nacionalidades, en su mayoría procedentes de Ecuador, Rumania, Colombia, Bolivia, Perú, Marruecos y China.
El alcalde aprovechó su intervención para explicar que el Plan Madrid de Convivencia, elaborado teniendo en cuenta las políticas de inmigración en países como Francia, Reino Unido o Alemania, apuesta por la integración "bidireccional" en la que las obligaciones, derechos y compromisos sean asumidos por ambas partes, "por el acogedor y por el acogido". Según Gallardón, este plan facilita la participación y la corresponsabilidad.