El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó este lunes a Arabia Saudí, la penúltima parada de su gira por Oriente Medio, donde abordará el proceso de paz entre israelíes y palestinos, y la tensión con Irán.
El "Air Force One", el avión presidencial, tocó tierra procedente de Dubai, donde Bush se reunió con jóvenes empresarios y estudiantes.
Le recibieron en el aeropuerto el rey Abdalá Bin Abdelaziz y otros dignatarios saudíes. Este lunes el presidente de Estados Unidos cenará con el rey en su palacio en Riad, sostendrá una reunión privada con el monarca y otro encuentro con su gabinete.
Bush les pondrá al corriente de las gestiones que realizó en su visita a Israel y Jerusalén la semana pasada para impulsar el proceso de paz que relanzó en la conferencia de paz de Annapolis en noviembre, según una fuente gubernamental que forma parte de la delegación oficial del mandatario estadounidense.
A esa conferencia el rey saudí envió a su ministro de Asuntos Exteriores, el príncipe Saud al Faisal, lo que el funcionario calificó como "una muy buena señal".
Estados Unidos ha pedido a los países árabes apoyo económico y político para el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, y un acercamiento a Israel, con el que tan sólo Jordania y Egipto mantienen relaciones diplomáticas.
La fuente señaló que Irán también será un tema principal de las reuniones de Bush en Arabia Saudí, donde permanecerá hasta el miércoles.
Ese día se desplazará a la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, donde concluirá su gira.
Estados Unidos quiere fortalecer la cooperación de seguridad con los países del Golfo Pérsico como medida de presión sobre Irán.
Este lunes el departamento de Estado podría notificar oficialmente al Congreso una venta de armas por un valor de miles de millones de dólares a los países la zona, para coincidir con la llegada a Riad de Bush, de acuerdo con el funcionario.
Como parte de la transacción, Arabia Saudí compraría tecnología para convertir bombas convencionales en municiones de precisión con sistemas de navegación por satélite, conocida como JDAM ("Municiones de ataque directo conjunto").
Además, está prevista la venta de misiles Patriot a los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
En julio, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, desveló el plan de venta de armas a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahrein y Omán, cuyo objetivo, según dijo entonces, es reforzar su seguridad frente a Irán y Siria, y a los grupos terroristas Al Qaeda y Hizbolá.
Entonces se habló de un paquete total de 20.000 millones de dólares para ese grupo de países, aunque según recientes filtraciones a la prensa en Washington ese monto podría referirse sólo a la parte que le correspondería a Arabia Saudí.