El Ejecutivo asumió esta decisión por sugerencia, el viernes, del Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y/o Emergencias (Conarade), luego de que La Paz, Santa Cruz y Beni pasaran de la alerta naranja a la roja.
La declaratoria de emergencia permitirá movilizar recursos económicos y firmar contratos por excepción. Se podrá utilizar el 1 por ciento del Presupuesto General de la Nación (PGN).
La normativa añade que el Ministerio de Defensa, a través del Viceministerio de Defensa Civil; la Cooperación al Desarrollo Integral y el despacho de Desarrollo Rural “determinarán las zonas de atención”.
También se autoriza a los titulares de Planificación del Desarrollo y de Hacienda a considerar, autorizar y canalizar los recursos necesarios, además de gestionar dinero adicional ante la cooperación internacional.
El prefecto José Luis Paredes solicitó ayer en la mañana la declaratoria de emergencia, y también lo hizo la Prefectura de Santa Cruz. Por la tarde, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, visitó a la autoridad departamental cruceña, Rubén Costas, con quien coordinó acciones para atender a los damnificados y comprometió el apoyo de su despacho y de la Octava División del Ejército.
Situación en caminos
Al menos seis carreteras están intransitables en Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y Beni, tres rutas están transitables con precaución y una con extrema cautela (ver infografía). La salida de buses de La Paz a Santa Cruz y de Cochabamba a esa capital fue suspendida en la ruta nueva y también en la antigua.
Según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el camino nuevo hacia Cochabamba es el que presenta más problemas, pues en dos tramos, Pojo-El Churo e Ichilo-Yapacaní, se cayó la plataforma.
Según la red Erbol, el gerente general de Conservación Vial de la entidad, Ramiro Heredia, informó ayer que la transitabilidad en la red vial fundamental del país se redujo a 80 por ciento, producto de derrumbes y desborde de ríos.
Las cifras
Según el reporte del Ministerio de Defensa Nacional, desde noviembre de 2007 ya son 19.598 familias afectadas, de las que 16.862 resultaron damnificadas, es decir que perdieron su vivienda, cosechas o a algún familiar. Defensa Civil atendió a un total de 13.321 grupos familiares.
Producto de la crecida de ríos e inundaciones, 23 personas han perdido la vida. El reporte de Defensa Civil da cuenta de 19 personas muertas, pero a éstas se suman tres, entre ellas un bebé, que perecieron cuando el vehículo en el que se trasladaban cayó a un río en la población de Sacaba en Cochabamba. Adicionalmente, en Chuquisaca, el Diario Correo del Sur reportó la muerte de una más.
Defensa Civil entregó 201 toneladas de alimentos, consistentes en raciones de harina, arroz, azúcar, fideo, maíz aceite y sal. Además se dotó de 65.000 unidades en vituallas, es decir, frazadas, colchones, palas, picotas, azadones y carretillas.
Un turbión en el Piraí se cobró una vida en Santa Cruz
La crecida del río Piraí, a causa de las persistentes lluvias, se cobró la vida de una persona y otra aún está desaparecida. Tras un día de intensa búsqueda, la Fundación SAR (Funsar), con la colaboración de familiares y vecinos, encontró ayer el cuerpo sin vida de Lorenzo Molina Paredes (42), sereno de draga que el domingo fue arrastrado por las caudalosas aguas en la zona de las cabañas.
Molina fue hallado casi al mediodía, en la zona de Valle Sánchez, es decir, a unos 30 kilómetros río abajo del lugar donde había desaparecido. El cuerpo estaba en una empalizada.
De acuerdo con el relato de Dora Guzmán, hermana mayor del fallecido, Lorenzo fue arrastrado por el turbión a las nueve de la mañana del domingo cuando intentaba rescatar algunos materiales de la draga que estaban en medio del río y se encontraban bajo su custodia.
Luego de que se enteraran de la desaparición, los familiares iniciaron por su propia cuenta la búsqueda del cuerpo y posteriormente reportaron el hecho a los voluntarios del Funsar.
En este sentido, ayer a las 09.00, los rescatistas inspeccionaron el lugar y dos horas después empezaron el rastrillaje en la zona, el cual duró más de una hora.
Parte del cuerpo sobresalía entre la maleza y el agua, esto permitió divisar el cadáver, que fue sacado del agua y trasladado de inmediato a la morgue del Hospital San Juan de Dios. Posteriormente fue llevado a la casa de un familiar, ubicada en el barrio Villa Ambrosio, para proceder con el velorio.
En el momento del rescate, Sandra Molina, una de las hermanas del desaparecido, no encontraba resignación a la muerte de su familiar.
Ella culpaba al dueño de la draga por la pérdida de su hermano. Se quejaba porque era él la única persona que la colaboraba con la crianza de sus siete hijos, porque era soltero.
Por la tarde, Funsar empezó la búsqueda de la otra persona que desapareció en la zona de La Guardia, cuya identidad aún se desconoce, según informó Runy Callaú.
Según el mismo informante, lo único que se conoce, por la versión de los testigos, es que se trata de un hombre de aproximadamente 35 años, de pelo corto y teñido, que vestía una camisa verde. Al finalizar la tarde se suspendió el rastrillaje, pero continuará hoy.
Panorama de los desastres
70 municipios sufren secuelas
Hasta el momento se calcula que son 70 municipios en los nueve departamentos y 19.598 las familias afectadas por el fenómeno de La Niña. Según el informe de Enlared, son 26 los gobiernos locales clasificados como damnificados por las pérdidas materiales y humanas que han sufrido, de acuerdo con el reporte de Defensa Civil emitido ayer por la tarde.
Algunos de los municipios afectados son El Alto, Ixiamas (La Paz); Tolata, Punata, San Benito, Villa Rivero, Sipe Sipe (Cochabamba); Caracollo, Soracachi (Oruro); El Torno, San Julián (Santa Cruz); Tarija; Incahuasi Sucre (Chuquisaca); Tupiza, Tinquipaya (Potosí); Trinidad, Santa Rosa del Abuná y Filadelfia (Pando).
Un barrio anegado en Oruro
El barrio Los Olivos, al sudeste de la ciudad de Oruro, quedó ayer anegado producto de la fuerte lluvia que desbordó del río Tagareta. Julio Calle, vecino del sector, dijo a la red ATB que sufrieron los embates de las riadas.
La Prefectura de Oruro también informó que ocho comunidades del municipio de El Choro perdieron 623,7 toneladas de papa, quinua y alfalfa que corresponden a la producción de 186 hectáreas de terrenos afectados por el desborde del río Desaguadero a raíz de los fenómenos climáticos suscitados en las semanas recientes. El costo estimado de las pérdidas alcanza 734.380 bolivianos y la mayor parte de la pérdida corresponde a la papa.
Tres muertes en Cochabamba
En un abrir y cerrar de ojos el taxi de Vicente Pinto López fue arrastrado por un turbión, que se llevó tres vidas, entre ellas la de un bebé de nueve meses. El conductor cruzaba por el bateón (plataforma de cemento) del arroyo Entre Ríos (al sur de Sacaba), pero nunca llegó a la otra orilla porque una avalancha de agua negra golpeó su auto y lo arrastró hasta volcarlo y llenarlo de lodo sin dar a sus pasajeros tiempo de huir.
El hecho ocurrió cerca de las 17.00, a la altura del puente Oronk’ollo, a 15 kilómetros de la capital del valle. En el accidente murieron Pinto y Adriana Carvajal. Sandra López, madre del bebé que murió, se recupera en el hospital de Sacaba. (Los Tiempos)
Seis muertos en Chuquisaca
Las lluvias elevan a seis la cifra de personas muertas en Chuquisaca a raíz del fenómeno climático de La Niña, mientras que las emergencias continúan llegando al gobierno departamental.
Las primeras víctimas fueron Carlos Mostacedo, Celestina Romero Aguilar y Honorato Curagua Gonzales, quienes se ahogaron el 4 de enero en el río San Juan, del Distrito 4 de Sucre. Unos días después, Rómulo Mamani perdió la vida en el río Yonlolo del municipio de Poroma. Posteriormente, un rayo mató a Calixto Cáceres en Chuncacancha, del municipio de Icla, y el sábado murió Félix Mamani Hurtado por una descarga eléctrica en la comunidad La Palca, de Poroma.
Las muertes
De noviembre de 2007 a enero, siete personas fallecieron en Cochabamba.
Otras dos perecieron en Potosí y una en el departamento de La Paz.
En Chuquisaca perdieron la vida seis ciudadanos, otros seis fallecieron en Santa Cruz.
A ellos se suma una persona ahogada en Cobija, Pando, que cayó en una boca de tormenta.