www.diariocritico.com
Juguetes electorales

Juguetes electorales

lunes 28 de enero de 2008, 17:05h
TITO B. DIAGONAL
Barcelonés de alta cuna y más alto standing financiero, muy apreciado en anteriores etapas de este diario, vuelve a ilustrarnos sobre los entresijos de las clases pudientes.

Regresa uno de su productiva reclusión en el Foro Económico Mundial de Davos, donde se marcó con agasajo postinero con la crême de la crême globalizada y se encuentra a sus correveidiles de plantilla que le depositan sobre la mesa, para someterlos a mi alta consideración, una serie de asuntos. Y es que, amadísimos, globalizados, megaletileonorisofiados y jugueteados niños y niñas que me leéis, lo que sucede puertas adentro de nuestra queridísima España es como para sufrir anuria (que es una forma elegante de referirse a la locución soez de “mear y no echar gota”). El Gobierno vasco en pleno, con su lehendakari a la cabeza, salió en plan manifa callejera para protestar una sentencia del Tribunal Supremo… ¡Rayos!, ni que fueran obispos, ¿verdad?, porque sólo les faltó recitar las letanías de San Juan Mari Atutxa y compañeros mártires de la opresión judicial española.

Por su parte, ha empezado la subasta del a ver quien hace más rebajas fiscales a los españolitos/as de a pie y demás clases desfavorecidas. Por ejemplo, Marianito Rajoy, que está encantado con el publirreportaje que le hizo Pedro Jota en su diario, dice que va a rebajar toda suerte de impuestos directos a las personas más humildes. Dice que lo hará, claro, aunque no dice el cómo y el cuándo. Para no ser menos, el buenazo de ZetaPé promete que le devolverá cash, 400 euros a cada español/a. Así, por la patilla, como aquel que dice. Y es que sociatas y peperos coinciden en una cosa: el dinero como mejor está es en el bolsillo. Y no seré yo quien, con la que está cayendo en las Bolsas mundiales, les contradiga. Las clases inferiores (que son la tira) bien necesitan tener unos euritos para ir al supermercado, pagar la tarjeta multiviaje y, de vez en cuando, hasta echar algunos litros –pocos—de combustible en el depósito del coche.

Estamos en tiempo de subastas, de promesas rotundas (que se hacen, pero no se cumplen), de ir a vender el producto.  Y, por supuesto, en este empeño cuatrienal, como que todo vale. Y no sólo para convencer a los que no están convencidos. También hay que aprovechar la oportunidad para poner a caer de un jumento a los otros.  Que es lo que han hecho, por ejemplo, los chiquitos/as del PSC, o sea los sociatas catalanes. Primero sacaron un perfume… Y ahora, sacan una matiroska, una especie de muñeca rusa, esa que tiene una muñeca dentro de otra muñeca que a su vez tiene una muñeca que tiene otra muñeca… Los de José Montilla, se ve que después de pensárselo muchíííísimo, han sacado la versión pepero-rajoyiana del tradicional souvenir exsoviético, a modo de juguetes electorales para el nene y para la nena. Por fuera es Rajoy, en su interior, por orden decreciente, viene Acebes, Zaplana, Esperanza Aguirre y como último núcleo, José María Aznar. Para un experto en comunicación y Semiótica como Miquel de Moragas Spa el mensaje está clarísimo a nivel de metalenguaje: Aznar, el pequeñito del interior, es el alma corazón y vida del PePé. Rajoy, Acebes, Zaplana y Espe son el medio, pero él, el marido de Ana Botella está clarísimo que es el mensaje. Los muñecos sucesivos son el continente, pero Aznar es el contenido. Vamos, como el tarro de las esencias. Los cuatro anteriores son el estuche de la pequeña gran joya. Algo así como el Sancta Sanctórum que, en el antiguo Templo de Jerusalem, custodiaba el Arca de la Alianza.

Sinceramente, pequeñines/as míos/as, yo del peperío patrio, sacaba los muñequitos en cuestión. Ayudar, lo que se dice ayudar a ganar las próximas elecciones, pues como que no. Ahora, el gustirrinín, el subidón de ego que le puede entrar a Aznar bien merece el esfuerzo. Aunque el esfuerzo sea a costa de capitidisminuir a Rajoy.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios