La madre de Sandra Palo "aliviada" tras ser recibida en Estrasburgo
martes 19 de febrero de 2008, 13:33h
Actualizado: 20 de febrero de 2008, 14:26h
La madre de Sandra Palo, María del Mar Bermúdez, afirmó sentirse "aliviada", después de haber sido recibida este martes por el presidente del Parlamento Europeo, Hans Gert Pettering, quien le escuchó "con mucha humanidad" y prometió impulsar la homologación de la legislación del menor en la UE.
Mar Bermúdez cumplió este martes la promesa que hizo delante del centro de menores el día que salió a la calle el "Rafita", uno de los condenados del crimen contra Sandra, cuando dijo que iría a Estrasburgo a plantear su caso ante el Parlamento Europeo. En esta ciudad, Mar Bermúdez, acompañada de su marido, Francisco Palo, tenía previsto únicamente reunirse con el presidente de la Comisión de Peticiones, el polaco Marcin Libicki, pero ha sido también recibida por el presidente del Parlamento, acompañado de los dos vicepresidentes españoles, el socialista Miguel Ángel Martínez y el popular Alejo Vidal Quadras.
Los padres de Sandra Palo, que llegaron este lunes a Estrasburgo y han acudido al Parlamento Europeo acompañados en todo momento por el vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada, se reunieron también con los 24 parlamentarios españoles del grupo popular, encabezados por Jaime Mayor Oreja.
Mar Bermúdez afirmó en declaraciones a la prensa salir "contenta y con buenas expectativas" de su reunión con Pettering, ya que "nos ha escuchado y ha prometido hacer un informe a nivel europeo sobre la violencia juvenil" a partir del cual se podrá impulsar la coordinación de la legislación europea sobre este asunto. Pettering escuchó la propuesta de Bermúdez de que los jóvenes delincuentes que hayan cometido delitos muy graves a los 18 años no ingresen en centros especiales, sino en la cárcel "hasta los 21 ó 25 años".
"Hoy hemos dado un paso agigantado porque pensábamos que jamás haríamos realidad" poder exponer la petición de coordinar y endurecer la legislación de menores, explicó. Por su parte, Alfredo Prada subrayó el carácter "excepcional" de la reunión con Pettering, porque "no es habitual que reciba a personas que tienen una problemática y una reivindicación", pero ha sido posible porque "tal es el peso y la razón que asisten a los padres de Sandra Palo".
"Han tenido la oportunidad de contarle toda la problemática en relación con su hija y ha sido una reunión muy emocionante para todos", agregó. Las propuestas de unificar la legislación del menor en el ámbito europeo "ha sido recogida con una sensibilidad impresionante" y el presidente ha prometido "impulsar que se elabore un informe sobre la violencia juvenil en los estados miembros de la UE". Además esta homogenización, Prada trasladó al presidente de la Comisión de Peticiones la intención de la Comunidad de Madrid de impulsar la creación de un organismo europeo sobre delincuencia juvenil que facilitaría, no sólo el estudio permanente de este fenómeno, sino la difusión de sus resultados y el asesoramiento a las autoridades competentes en la toma de decisiones.
“La situación de la justicia juvenil en los países de la Unión Europea podría mejorar si se aplicara una medida o perspectiva global que coordinara las diferentes legislaciones, así como las estrategias y programas de intervención puestos en marcha con menores infractores” explicó Prada.
Breves condenas
A partir de este informe "la Comisión de Asuntos Jurídicos podrá hacer una resolución que aconseje unificar y homologar" la legislación sobre el menor en toda Europa. Mar Bermúdez hizo la promesa de acudir a Estrasburgo hace año y medio, a las puertas del centro de Renasco (Carabanchel), donde "Rafita" había cumplido cuatro años de internamiento y de donde salió muy temprano, antes de que la madre de Sandra Palo llegara.
"Rafita", que en la fecha del asesinato de Sandra Palo tenía 14 años, cumple actualmente los tres años de condena en régimen de libertad vigilada que aún tiene pendientes fuera de la Comunidad de Madrid. Los otros dos menores que participaron en el crimen, J.R.M., conocido como "Ramoncín", y R.S.G., conocido como "Ramón", fueron condenados a penas de ocho años de internamiento en un centro especial y cinco años en libertad vigilada. Francisco Javier Astorga, "El Malaguita", único mayor de edad acusado por estos hechos, fue condenado a 64 años de cárcel y a pagar una indemnización de 480.809,68 euros a los padres de Sandra.