Los cubanos ni eligieron ni pueden disentir
lunes 25 de febrero de 2008, 07:36h
Actualizado: 26 de febrero de 2008, 07:32h
Aunque estemos claros que en la Cuba bajo la tenebrosa tiranía añeja de los Castro, no hay evolución alguna y menos posibilidad real de apertura democrática, no es descabellado presuponer que la designación de Raúl Castro, reafirma la idea del pronto anuncio de la desaparición física del tiranosaurio…
Causa risa el mamotreto de este domingo donde esbirros mayores y menores pretenden vender una elección, cuando evidente y conocido es el hecho de que en esa mazmorra, ni se elige, ni se escoge, ni se disiente… Alarcón es tragicómico es su rol de moderador y Raúl Castro patético, pretendiendo fingir una sorpresa cuando sólo sigue a la vera del cadáver insepulto de hoy, mentor y jefe desde hace más de medio siglo e indispensable en esta farsa.
Raúl Castro y la banda de generales empoderados y siniestros ya por la calle del medio ostentan los puestos de mando… El “Compañero Fidel Castro” es la muletilla que desde el más allá sigue sirviendo para en cualquier momento gritar ¡Viene el coco!
Ricardo Alarcón, “Sorpresivamente reelecto” presidente del Parlamento, con una pomposidad cursi da a conocer que el poder está repartido entre Raúl Castro, el delfín añoso continuador de la dinastía, el médico José Ramón Machado Ventura fundador del Partido Comunista como primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros; y como vicepresidentes, Juan Almeida Bosque, de los pocos mulatos que integran la nomenclatura. Abelardo Colomé Ibarra, siniestro general, esbirro mayor, hombre de la Seguridad de Estado; Carlos Lage Dávila, Esteban Lazo Hernández, casi una rareza, ya que se sabe que los negros en Cuba son relegados y que esa población es la más marginal de todas. Sin embargo allí para seguir la farsa, continúa Lazo Hernández. Cierra el cuadro Julio Casas Regueiro, Primer viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, segundo detrás de Raúl Castro, general que supervisa las actividades económicas del Ministerio de Defensa. Entre sus grandes gestas, está el haber sido miembro de la corte marcial de 1989 que hizo fusilar al condecorado héroe de guerra de Angola, general Arnaldo Ochoa y otros tres acusados en la recordada farsa montada para desviar las acusaciones por narcotráfico, que se repetían contra la Cuba castrista.
Raúl Castro sustituye a su hermano mayor, después de 49 años y 55 días en el poder… ¿Casi nada verdad?... Mientras se realizaba el templete de la elección, el pobre pueblo cubano leía en Granma, muro de edictos de la tiranía, otra de las cartas del más allá que publica el “Compañero Fidel Castro” y que esta vez los escribidores o “Mediums” titularon ¿Quién quiere entrar en el basurero?
Allí Castro como el gran internauta, como el líder cibernético que en la autopista de la información más que prohibida para los cubanos, lee todas las noticias y de esa lectura construye los insultos a lanzar… arremete contra la OEA y contra Insulza, que simplemente atesorará este nuevo insulto como una lisonja del Coma-andante que le ha lanzado muchos. Se burla y descalifica a Antonio Caño, articulista del diario español El País y claro, al exilio cubano.
Nada nuevo como tampoco es nueva esta “Democrática” elección del hermanísimo Raúl Castro. Lo que si vale la pena tomar como un anuncio es el final de la última “Ouija Letter”, del tiranosaurio, que la concluye diciendo: “Como pueden apreciar los lectores, he trabajado poco mientras espero la decisión trascendente del 24. Ahora sí estaré varios días sin usar la pluma…”
Les comento también que Chávez, en su insufrible y maratónico programa dominical, se coló en el show, haciéndole una llamada telefónica a Raúl Castro para decirle que ponía a sus monigotes de aquí a aplaudirlo y a abrazarlo. Como una “Primicia” y con evidente e histérica excitación le decía: "Queremos felicitarte, por ser ahora el encargado de estar al frente de ese pueblo y ratifico mi compromiso con ustedes camaradas y hermanos. ¡Patria, socialismo y muerte, venceremos!", A lo que el delfín de 78 años, ahora “Novísimo” presidente de la mazmorra cubana le cortó diciéndole: "Mis discursos son cortos, no pasan de una hora y no te quiero quitar más tiempo. Para los largos discursos están tú y Fidel que saben más... Nos veremos pronto en Venezuela y aquí en Cuba también"…
Por cierto que lo único verdadero que dijo Chávez al felicitarlo fue su pretensión de que “Entre Cuba y Venezuela no va a cambiar nada” y que su intención es que Fidel siga siendo “el faro que ilumine nuestros caminos"… Pero gracias a Dios, deseos no empreñan…
* Trascripción de la Columna Radial que se transmite diariamente a través de los Noticieros de Radio Mambí 710 AM del Circuito Univisión de Miami, Florida