Las cámaras de vigilancia de Montera han comenzado a funcionar este lunes. Según fuentes municipales, las 31 cámaras instaladas en la calle de la Montera y en la plaza de Soledad Torres Acosta y su entorno han entrado en servicio a las 00.00 horas y funciona con normalidad.

Con esta medida se pretende frenar el vandalismo, los robos con fuerza y las agresiones que sufren los viandantes y, en mayor medida, las prostitutas. Para respetar el derecho a la intimidad de los vecinos y negocios de la zona, las cámaras no filmarán en el interior de las viviendas y los comercios. La puesta en marcha de las cámaras se produce después de la visita realizada por la Comisión de Videovigilancia el pasado 8 de febrero, tras la que el Ayuntamiento ha obtenido la autorización imprescindible.
El sistema está constituido por 30 cámaras móviles y otra fija para controlar el tránsito y paso a la zona establecida, en la que se ejerce la prostitución y que registra una tasa de delincuencia superior a la media de la ciudad. La zona de seguridad que cubrirá el objetivo de las cámaras comprende Montera, Gran Vía entre la Red de San Luis y Callao, y la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta. La capacidad de almacenamiento de imágenes es de un máximo de siete días, al cabo de los cuales el vídeo se borra, y la gestión de la videovigilancia se realizará desde la Unidad de Policía Municipal de la calle de la Montera, que contará con el respaldo del centro de integración de CCTV policial (CI-CCTV), donde se reciben todas las imágenes actualmente disponibles.

Según el Ayuntamiento, la "particular problemática" de este espacio fue la que determinó la implantación, por parte del Área de Gobierno de Seguridad, de un dispositivo especial de vigilancia intensiva en marzo de 2004, que aún este viernes sigue en funcionamiento, y que ha obtenido buenos resultados.
Desde entonces se han realizado 188.949 actuaciones, entre ellas 1.724 detenciones por distintos conceptos y 217 denuncias por tenencia de armas. A pesar de las medidas policiales, el número de infracciones penales en este perímetro sigue siendo más elevado que en el resto de la ciudad. El delegado de Seguridad, Pedro Calvo, insistió en que la presencia de policías debe complementarse con la implantación de un sistema de videovigilancia, que tienen un efecto disuasorio. La propuesta nace dentro del ámbito de la Ley Orgánica que regula la utilización de videocámaras por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en lugares públicos. Con esta medida, el Ayuntamiento da continuidad al proyecto puesto en marcha en diciembre de 2005 en la plaza Mayor, uno de los puntos más emblemáticos y turísticos de la ciudad.