La presidenta chilena se manifestó preocupada por la tensión regional
Bachelet lamenta que no se respeten las fronteras
lunes 03 de marzo de 2008, 15:07h
Actualizado: 07 de marzo de 2008, 20:09h
La presidenta chilena declaró en entrevista con la emisora local ADN que "las fronteras entre los países se basan en acuerdos internacionales" y advirtió de "la extrema delicadeza" que comporta el hecho de "que se puedan traspasar por cualquier objetivo, legítimo o ilegítimo".
Bachelet, quien el domingo se comunicó telefónicamente con Rafael Correa, destacó la "reacción prudente" del mandatario ecuatoriano, en tanto que se mostró crítica con la actitud asumida en este conflicto por presidente de Colombia, Álvaro Uribe.
"Una situación de esta naturaleza amerita una explicación de Colombia a los ecuatorianos, al presidente ecuatoriano y al conjunto de la región", enfatizó.
Michelle Bachelet dijo que la visita de Estado del mandatario ecuatoriano a Chile, prevista para los próximos días 9 y 10 sigue en pie, pero admitió que podría suspenderse, de igual manera que el viaje de Correa a Cuba previsto para hoy lunes.
Entretanto, el presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó ayer domingo el "cierre" de la embajada de Venezuela en Colombia y la movilización de 10 batallones militares en la frontera común, en un nuevo capítulo de una crisis bilateral.
Al reiterar su respaldo a Quito, Chávez argumentó que su par ecuatoriano, Rafael Correa, le explicó que "llamó a su embajador en Bogotá y ordenó la movilización de tropas militares hacia el norte" de ese país andino.
"Nosotros no queremos guerra, pero no le vamos a permitir al imperio norteamericano y a su cachorro, el presidente Uribe y la oligarquía colombiana, que nos venga a dividir, a debilitar", expresó Chávez.
El jefe de Estado venezolano insistió en que Colombia, obedeciendo supuestos dictámenes de Washington, pretende convertirse en el "Israel de América Latina", pero advirtió a Bogotá que los Gobiernos que buscan la "unión" de la región no se lo permitirán.
En la mañana del lunes, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, encabezaba una sesión del Consejo de Seguridad Nacional (Cosena), convocada con urgencia para tratar la conflictiva relación entre este país y Colombia tras la incursión armada colombiana contra las FARC en territorio ecuatoriano.
El domingo, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe presentó excusas al Ejecutivo ecuatoriano de, Rafael Correa, por la incursión de "helicópteros colombianos" y militares en este país, para verificar la operación militar y llevarse los cadáveres de "Raúl Reyes" y de su asistente, "Julián Conrado".
Posteriormente, Correa arremetió contra Uribe, afirmó que Colombia bombardeó su territorio y que "masacró" al grupo de guerrilleros mientras dormían.
Casi simultáneamente, el director de la Policía colombiana, Oscar Naranjo, anunció que tenía documentos incautados en la operación militar al grupo rebelde, que aparentemente confirmaban supuestos "compromisos" del Gobierno de Correa con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Ese extremo fue desmentido casi de inmediato por Quito, que consideró esa acusación como una "patraña" para tapar la "flagrante violación" de la soberanía ecuatoriana.
De mantenerse la visita a Chile la próxima semana, Rafael Correa y Michelle Bachelet, firmarían el próximo lunes en Santiago el primer Acuerdo de Asociación Estratégica entre dos países latinoamericanos.
Michelle Bachelet también habló el domingo con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, a quien ofreció los buenos oficios de Chile para mediar en este conflicto.
La presidenta confió en que la labor diplomática de los cancilleres de Argentina, Brasil y Chile -por un lado - y la convocatoria de un consejo general de la OEA hecha por Insulza contribuyan a "evitar que un conflicto esta naturaleza pueda tener consecuencias más graves".