De esta manera, la cooperación internacional, concretam ente entre Francia y España , da un paso más contra los terroristas. Desde Española se sospecha que
Etxeberria y
Larrinaga pudieron estar relacionados con el hallazgo de 240 kilos de explosivos en Amorebieta y Atxondo (Vizcaya), en diciembre pasado y enero.
Esos hechos, instruidos por el juez
Del Olmo, tienen un mayor calado judicial y penal que las imputaciones que podrían haber sido dictadas contra ellos en Francia. El delito de asociación de malhechores con fines terroristas sólo podría haber sido imputado a Etxeberria, que llevaba una pistola y documentación falsa, pero difícilmente a Larrinaga, pues no estaba armado e iba indocumentado.
Etxeberria y Larrinaga son además objeto de otras pesquisas en España relacionadas con el atentado que ETA perpetró el pasado 30 de diciembre en el aeropuerto de Madrid-Barajas -con dos muertos- y que supuso de facto la ruptura del alto el fuego declarado en marzo de 2006 por ETA.
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha pedido a la policía que aclare si Etxeberria y Larrinaga, así como otros dos compañeros del mismo supuesto comando, Aritz Arginzoniz y Saioa Sánchez, participaron en la preparación y ejecución del atentado, en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos