Los restos de la fosa común del cuartel de Alcalá pertenecen a seis personas
martes 18 de marzo de 2008, 10:26h
Actualizado: 19 de marzo de 2008, 09:23h
El Instituto Anatómico Forense ha diferenciado, hasta el momento, seis cuerpos de la fosa común descubierta el pasado 11 de febrero en un cuartel de la Brigada Paracaidista en Alcalá de Henares, según informaron fuentes de la Consejería de Justicia. Los restos recibidos en el Anatómico Forense son exclusivamente óseos, no hay ropas, ni ningún otro tipo de efecto.
Se ha barajado la posibilidad de que estos restos pudieran pertenecer a desaparecidos durante la Guerra Civil. Además, la Fundación Andréu Nin considera que tendría "cierta lógica" que el cadáver del líder del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) secuestrado y asesinado en 1937 por agentes secretos soviéticos dirigidos por Orlov, figurara entre los restos óseos de la citada fosa.
El citado centro investigador recibió los restos humanos el pasado día 12 de marzo, en cinco bolsas de gran tamaño que iban precintadas y que ya han sido abiertas para realizar el trabajo forense de identificación. Tras la apertura de estas sacas, se ha podido comprobar que en su interior había cinco cráneos completos, además de un maxilar correspondiente a otro cráneo, con lo que, hasta el momento, se han diferenciado seis cuerpos.
No obstante, aún hay muchos más fragmentos óseos por clasificar y se está tratando de reconstruir los cuerpos en la medida de lo posible, una tarea que, según las fuentes consultadas, es muy complicado ya que un cuerpo humano tiene más de 200 huesos. Las fuentes consultadas precisaron que en el interior de las bolsas única y exclusivamente había restos óseos, ningún tipo de ropaje o restos de vestimentas.
Una vez que se recompongan todos los cuerpos se iniciará el resto de las pruebas con el objetivo de conseguir identificaciones individuales y no se prevé que los trabajos hayan concluido antes de dos meses o dos meses y medio. Tras la reconstrucción, en la medida de lo posible, de los esqueletos, el forense intentará determinar la edad, sexo y talla de los cadáveres y, tras ello, se buscará establecer el número mínimo de individuos a los que corresponden los huesos.
Identificación genética
Después de intentar esclarecer la fecha en que fallecieron, el especialista médico examinará los restos en busca de alteraciones con efectos identificativos -como una lesión ósea característica de una persona concreta, por ejemplo- y estudiará la existencia de patologías, con especial atención a las de índole traumática. El último paso del análisis será estudiar si hay disponibilidad para realizar análisis de muestras con finalidad identificativa genética. Las fuentes consultadas aseguraron que las pruebas que comenzarán este martes no tienen una fecha determinada para su finalización.
El hallazgo de la fosa común con varios restos humanos se produjo el 11 de febrero durante unas obras que se realizaban en la zona nordeste de la Unidad de Servicios de Base (USBA) 'Primo de Rivera' de la Brigada Paracaidista (BRIPAC) en Alcalá de Henares (Madrid) para construir un muro perimetral. Los operarios, que trabajaban con máquinas, no se percataron en un primer momento de los restos óseos humanos, hecho que descubrió posteriormente personal civil y militar de la BRIPAC destacado en el acuartelamiento.
Los hechos se pusieron entonces en conocimiento de los superiores del cuartel Primo de Rivera, que los trasladaron al Juzgado Togado Militar número 11. El titular del juzgado castrense se personó en la zona, acompañado por agentes de la Policía Judicial, un médico forense y un secretario judicial de Alcalá. El equipo dirigido por el magistrado procedió a la recogida de los restos óseos, abrió diligencias previas para esclarecer el hallazgo y ordenó la paralización de las obras para que se realizara una inspección más intensiva de todo el terreno, según fuentes militares.