El presidente de EEUU, George W. Bush, reiteró este miércoles su llamamiento a los miembros de la OTAN para que aumenten su contribución de tropas en Afganistán, ante la gravedad de la amenaza del movimiento talibán en ese país.
En una rueda de prensa en Constanza (este de Rumania), donde se reunió con el presidente rumano, Traian Basescu, Bush expresó su esperanza de que, en la cumbre de la OTAN que comienza la noche del miércoles, los 26 miembros de la Alianza se comprometan a enviar un número significativo de refuerzos.
Estados Unidos ha anunciado que enviará 3.000 infantes de Marina más para reforzar a los 56.000 efectivos con que cuenta la ISAF, la Fuerza de Estabilización en Afganistán.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha afirmado que su país enviará también más soldados, que podrían sumar varios centenares, y Rumanía también se ha pronunciado en ese sentido.
Bush no quiso decir si las ofertas de los aliados serán suficientes, y aseguró que entiende los obstáculos políticos que impiden a algunas naciones prometer soldados adicionales.
Sin embargo, matizó, "a todos nos conviene tener éxito, porque no queremos que el enemigo vuelva a gozar de un refugio de nuevo".
Por su parte, Basescu alertó de que un fracaso en Afganistán "reduciría drásticamente la credibilidad de nuestra organización".
"Debemos hacer cuanto esté en nuestra mano para lograr el éxito y garantizar la estabilidad política y económica y la seguridad" de Afganistán, agregó el mandatario rumano, cuyo país mantiene un contingente de 600 hombres en el país centro asiático.
Los analistas señalan que la ISAF tiene problemas para hacer frente al movimiento talibán, que se refuerza en el sur afgano. El contingente canadiense allí destacado ha indicado que condiciona su permanencia al envío de al menos mil soldados más y otros refuerzos, como aviones espía.
Los aliados celebrarán el jueves una reunión especialmente dedicada al país centroasiático, en la que estará presente el presidente afgano, Hamid Karzai.
Previamente, en un discurso en Bucarest, Bush había insistido en que "la principal prioridad" de la OTAN debe ser la lucha contra la red terrorista Al Qaeda, como argumento para instar a los países a prometer más refuerzos para la ISAF.
"Si no podemos derrotar a los terroristas en Afganistán, tendremos que afrontarlos en nuestro propio suelo", declaró.