OPINIÓN/Víctor Gijón
A favor del debate interno
viernes 04 de abril de 2008, 15:12h
Actualizado: 07 de abril de 2008, 06:15h
Vaya por delante que creo en el debate y en la confrontación de proyectos como motor para el desarrollo de nuevas ideas. Bienvenida sea, por tanto, la dualidad, que puede crecer en las próximas horas, de candidaturas aspirantes a la secretaría general del PSC-PSOE.
Sería necesario, no obstante, corregir algunos excesos verbales iniciales. Por ejemplo, en mi opinión no se trata tanto de saber lo mal que lo ha hecho el rival, sino de cuál es la alternativa para mejorarlo. El debate abierto en el socialismo cántabro tiene por primera vez una característica novedosa y es que de el dependen no sólo asuntos partidarios sino los proyectos de futuro para Cantabria. Y eso son palabras mayores.
De cómo se sustancie el debate interno pende el futuro de medio millón de cántabros. No es lo mismo un congreso para diseñar la labor de oposición qué hacerlo para seguir contribuyendo a que Cantabria avance y progrese, un camino que se inició en 2003 con la firma del pacto PSOE-PRC y que fue ratificado el pasado año tras las elecciones autonómicas y municipales. Por todo lo anterior es condición imprescindible que el debate interno del PSC-PSOE se lleva a cabo más allá de fulanismos y claves internas.
Los cántabros, y no sólo los socialistas, tienen qué saber qué ofrecen los candidatos como proyecto de partido pero enmarcado en el interés general de Cantabria. Una parte de ese proyecto pasa por tomar posición ante el pacto con el PRC. No es lo mismo diseñar programas de Gobierno para mayorías que programas de Gobierno de coalición.
La apuesta de Lola Gorostiaga por ese pacto, apoyado hasta ahora por el 99% del PSC-PSOE, es tan nítida como firme. Y lo hace en base a los avances conseguidos por Cantabria en los últimos cinco años. Y es que pocos dudan de que el pacto PSOE-PRC ha sido bueno para Cantabria, aunque no tan bueno, diríamos incluso que malo, para los socialistas desde el punto de visita electoral.
Afimar que no se discute el pacto, pero anatemizar sus consecuencias negativas internas para el PSOE, me suena a cuadratura del círculo. Que Torrelavega sea un municipio donde se incumple el acuerdo PSOE-PRC resta credibilidad a su defensa. Si Blanca Rosa Gómez Morante considera que el acuerdo con el PRC no es bueno para su municipio, ¿por qué tendría que ser positivo para los demás municipios de Cantabria?