Esta mañana, la teniente de alcalde y delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, y el delegado de Economía y Empleo, Miguel Ángel Villanueva, han visitado la Escuela Taller “Parque del Retiro 2006”, que tiene una duración de año y medio –comenzó en diciembre de ese año y finalizará en junio de 2008– y en la que 40 jóvenes reciben formación y a la vez trabajan, tanto en la conservación de las zonas verdes del parque como en la producción de plantas en el vivero de Estufas del Retiro, según informa el Ayuntamiento de Madrid.
La Escuela se lleva a cabo en tres fases semestrales: una primera denominada “de beca”, estrictamente formativa, en la que se adquieren los conocimientos básicos teórico-prácticos, y otras dos fases llamadas “de contrato”, en las que los alumnos firman un contrato de formación, como trabajadores en prácticas.

Las especialidades que se imparten en la escuela también son tres: jardinero, jardinero-podador y viverista. Además, se les da la posibilidad de adquirir los conocimientos para obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, a través de un módulo de formación compensatoria.
Inserción laboral
La Escuela Taller “Parque del Retiro” funciona desde el año 1998, con programas de una duración entre 18 y 24 meses, y con una inserción laboral que se ha venido situando alrededor del 65 por ciento del total de alumnos-trabajadores, consolidándose por tanto como un instrumento eficaz para la integración social y profesional de los desempleados madrileños.
El Ayuntamiento, a través de la Agencia para el Empleo, aporta más de 100.000 euros a este programa, que se lleva a cabo en colaboración con el Servicio Regional de Empleo. La Agencia para el Empleo desarrolla además otros programas mixtos de formación y empleo: Talleres de Empleo, Talleres de Inserción Ocupacional Municipal y programas de Obras y Servicios.
Viveros municipales

Ana Botella ha destacado la importancia de los viveros de Madrid ya que “surten de árboles, arbustos, plantas y flores a las calles y parques de Madrid; sirven, también, de lugar donde investigar cómo se adaptan a nuestra ciudad nuevas variedades de plantas y nuevos métodos para combatir plagas y enfermedades que afectan a las plantas y, además, son el lugar idóneo donde ejercer y trasmitir el oficio de la jardinería, una profesión tan necesaria para nuestra ciudad como lo es conservación de nuestro patrimonio verde”
El Vivero de Estufas de El Retiro fue primero huertas y plantíos del rey Felipe IV. Posteriormente, en el siglo XIX, se construyeron los invernaderos conocidos tradicionalmente como Estufas. Su nombre se debía a que el sistema de calefacción se producía mediante una serie de estufas situadas en cuartos hundidos en un extremo de cada nave.
Desde entonces, aunque ha habido ampliaciones, se ha conservado el diseño típico de invernadero tradicional y actualmente los viveros de Estufas del Retiro albergan una riqueza cultural y científica de primera magnitud, prácticamente única en España.
Producción de plantas
Tal como indicó Botella, en este vivero se producen aproximadamente 800.000

plantas de flor de temporada, así como 100.000 plantas vivaces para diversas plantaciones en todas las zonas de la ciudad. Además desarrolla importantes labores de investigación. Se prueban nuevas especies y variedades de flor y se lleva adelante un programa integral de estudio de control de plagas con lucha biológica.
En el caso de las flores nuevas se han probado desde el año 1985 unas 150 especies y variedades nuevas de las que prácticamente el 30% han pasado a los jardines de la ciudad, bien en jardinería especial, bien a zonas de suelo en lugares poco visitados, para continuar la investigación.
Migas calientes
En Madrid existen además otros dos viveros municipales: el de Migas Calientes y el de Casa de Campo. El origen del primero se remonta al reinado de Felipe V. Posteriormente, entre 1755 y 1773, fue jardín botánico y, desde 1784, viene sirviendo plantas al Ayuntamiento de Madrid. Actualmente, indicó Ana Botella “ produce al año unos 3.200 ejemplares de árboles de utilidad exclusivamente municipal”
La constancia más antigua del Vivero de la Casa de Campo, donde también existe otra Escuela Taller de la Agencia para el Empleo, data del año 1900 y actualmente produce 9.500 ejemplares de árboles y 120.000 de arbustos al año que surten a las calles, parques y jardines de la ciudad, así como a colegios y otras instituciones municipales.