Desahuciado el último negocio de Sanchinarro que faltaba para nueva urbanización
miércoles 23 de abril de 2008, 17:22h
Actualizado: 24 de abril de 2008, 12:20h
Varios funcionarios municipales, apoyados por una veintena de policías, han llevado a cabo este miércoles el desahucio de la empresa de jardinería Jesús Villegas, ubicada en el PAU de Sanchinarro, lo que supone el derribo del último local que faltaba para completar la nueva urbanización de la zona.
El propietario, Jesús Villegas, no se ha resistido al desahucio, aunque ha expresado su malestar a los funcionarios que lo han llevado a cabo y asegurado a la prensa que le están robando y que "no hay justicia".
Jesús Villegas regenta la empresa del mismo nombre desde hace 20 años, en los que ha convertido en uno de los primeros proveedores de musgo de los vendedores de la Plaza Mayor y de grandes superficies comerciales, todo ello desde una nave de 503 metros ubicada en la antigua calle María de las Nieves Lozano de Sanchinarro. Al comenzar la recalificación de los terrenos para construir el nuevo PAU de Sanchinarro, en el año 2000, Jesús encargó una tasación de su negocio a unos peritos agrónomos de la Universidad Complutense, que lo valoraron en 180 millones de pesetas (más de un millón de euros).
Al no ponerse de acuerdo con la Junta de Compensación del PAU sobre el valor de su negocio, Jesús inició un proceso judicial. Una tasación judicial otorgó en ese momento un valor de unos 100 millones de pesetas (600.000 euros) al negocio, y la Junta de Compensación ofreció esta cantidad a Jesús, que la rechazó al entender que no era suficiente, como demostraba la primera tasación.
Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dio en 2006 la razón a la Junta de Compensación, que había encargado poco antes una tasación que valoró el negocio de jardinería en 5.000 euros, y dictaminó que ésta es la cantidad que debe recibir Jesús. El abogado de Jesús, Fernando Veiga, interpuso un recurso ante el Tribunal Supremo que no fue admitido, por lo que el letrado ha interpuesto un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, actualmente en curso, pidiendo que se pueda recurrir la "injusta" resolución del TSJM.
El abogado ha detallado que el motivo por el que el TSJM determina una cantidad "tan exigua" para Jesús es que entiende que el desahucio no implica el cierre y cese de actividad, sino que el negocio se puede trasladar a otro lugar, algo con lo que el letrado no está de acuerdo.
El desahucio ha comenzado este miércoles a las 11.00, bajo la vigilancia de una veintena de policías municipales, cuando los empleados municipales han entrado al local y han ordenado meter todo lo que había en él en tres camiones, que trasladarán las pertenencias de Jesús a una nave en la que se guardarán durante un mes, período antes del que debe recogerlas.
A continuación se ha procedido a derribar la nave, de viejas paredes y sin tejado. Jesús, visiblemente nervioso y enfadado, ha afirmado que su desahucio "es la mayor cobardía que se puede hacer" y es algo "inhumano", ya que le están robando al ofrecerle sólo 5.000 euros por el trabajo de 25 años.
"Esto no es justicia, no es justicia", repetía a la prensa mientras era calmado por sus familiares. Jesús ha criticado que "el TSJM le haya dado la razón a la Junta de Compensación (de San Chinarro), a pesar de las cosas tan oscuras y tan malas que hay aquí, porque aquí ha habido abogados que se han llevado dinero, y suelo que se han llevado unos y otros por todos los lados".