Madrid cuenta con más de 300.000 empresas familiares. Son negocios que pasan de padres a hijos y pueden prolongarse en el tiempo hasta durar varias generaciones. Pero, ¿cómo se consigue este traspaso con éxito? La Cámara de Comercio y la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM) ayudan a que estas empresas aseguren su continuidad.
Asunción Liceras lleva desde hace más de un año a cargo de la empresa Limoncol. Esta fábrica, que fue fundada en 1960 por su padre y sus tíos, nació con la intención de fabricar las ya famosas toallitas perfumadas que se dan como regalo en muchos restaurantes. Ahora, casi 50 años después, Limoncol ha ampliado su oferta. Toallitas limpiacristales, quitarotuladores, o limpia gafas son sólo algunos de los nuevos productos que se han ido añadiendo a una nueva lista que tiene como objetivo adaptarse a las necesidades, cada vez más amplias, del mercado.

Asunción, que en un principio no se replanteó que llegara el momento de tomar el mando del negocio, asegura que una de las mayores dificulatades que tienen las empresas familiares es que "es inevitable la mezcla entre las relaciones personales y las laborales". Las estadísticas demuestran la dificultad que entraña heredar el legado de un padre o un abuelo emprendedor: más del 30 por ciento de las empresas familiares alcanza la segunda generación, mientras que tan sólo el 15 por ciento llega a la tercera.
El director de la Cátedra Prasa de Empresa Familiar de la Universidad de Córdoba, José Javier Rodríguez Alcalde, afirma que "para que la transición sea eficaz, cada miembro de la familia debe pasar con éxito las fases de concienciación, crisis, confrontación, cristalización y cambio".

En el caso de Limoncol, el relevo se hizo de una manera algo peculiar. "Al morir mi padre, mi madre se hizo cargo del negocio de una manera un poco forzada porque ella, por aquel entonces, se dedicaba a cuidar de sus hijos", cuenta Asunción. "Despuës de 12 años mi madre quiso jubilarse y la idea fue contratar a una persona que llevara la gerencia, pero la experiencia no fue satisfactoria. Ante esta situación nos planteamos: ¿Qué hacemos?". Y así fue como la familia decidió sacar el negocio adelante dando paso a una tercera generación.
Rodríguez Alcalde se muestra convencido de los "efectos devastadores" que producen algunos de estos relevos: "Hay familiares que pierden su conexión con la familia, otros que, cuando se encargan de la más alta responsabilidad en la empresa, son presos de la ansiedad. Y hay familiares que se aburren dentro de la organización y no son capaces de dimitir a pesar de que su hastío sólo conduce a efectos negativos".

A pesar de ello, la experiencia de Asunción demuestra que todos estos efectos pueden no darse y que mirándolo desde un punto de vista positivo "la implicación es tanta, aunque sea por el cariño y el esfuerzo que le dedicaron tus antepasados, que todos los puntos negativos son más llevaderos".
El director de Promoción Empresarial de la Cámara de Comercio de Madrid, Santiago García del Olmo, asegura que "existe una gran problemática en la empresa familiar y una auténtica demanda de talleres" y añade que a través de ellos ofrecen "asesoramiento no sólo en temas de sucesión, sino también de recursos humanos, marketing, planificación, cuestiones de carácter jurídico y fiscal...".

Además la Cámara, en colaboración con la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM), ha puesto en marcha un proyecto llamado 'Bolsa de Emprendedores', que consiste en poner en contacto emprendedores que quieren poner en marcha un negocio y a empresas familiares que no pueden, por los motivos que sean, continuar con la sucesión natural.
La Cámara de Comercio de Madrid, a través de la página web del Consejo Superior de Cámaras (www.camaras.org/publicado/empresa_familiar.htm), pone a disposición de las empresas familiares un espacio donde se facilita información y asesoramiento en este tipo de negocios.
También la Confederación Empresarial de Madrid CEIM-CEOE presta servicio a este tipo de empresas a través del teléfono 91.411.53.17