Líder “disidente”, José Egido, resolvió acatar el acuerdo
Polémico y costoso fin de la huelga de los camioneros
viernes 06 de junio de 2008, 17:12h
Actualizado: 09 de junio de 2008, 22:49h
72 horas bastaron para que el gremio de los camioneros demostrara su fortaleza y obtuviera el compromiso del Gobierno de disminuir por un año en un 80 por ciento el polémico impuesto al diésel. El ministro de Hacienda informó que el arreglo costará US$ 52 millones al erario nacional.
Los dirigentes nacionales de los transportistas fueron convocados en la tarde del jueves a reunirse con el ministro de Transportes y el titular de Hacienda, René Cortázar y Andrés Velasco. La reunión se prolongó sin descanso por casi diez horas, hasta que en la madrugada del viernes se anunció el término de la paralización.
Pese a que el presidente de los camioneros, Juan Araya, subscribió el acuerdo junto con el ministro Cortázar, algunas bases de los transportistas se negaron a retirar los camiones estacionados en la berma de las carreteras desde hace tres días. En especial José Egido, líder de los camioneros de la Quinta Región, se negó a acatar el acuerdo. Ello evidenció la división interna del gremio.
Tras media hora de reunión a puertas cerradas, Egido varió su posición y ordenó retirar las máquinas. Según lo discutido a nivel nacional, los camioneros debían despejar las carreteras del país desde las 8 de la mañana del viernes.
En esencia, los empresarios del transporte no cancelarán el 80 por ciento del impuesto específico al diésel en lo que resta de este año, beneficio que llegará al 100 por ciento a contar de 2009.
El anuncio había sido hecho de manera conjunta por el líder de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, Juan Araya, y el ministro de Transportes, René Cortázar, cerca de las 03:30 horas.
"Uno de los temas más importantes es que en el impuesto específico se llega a un acuerdo de que podamos descontar el 80 por ciento" en este año, reseñó el máximo dirigente camionero.
El dirigente porteño José Egido aseguró el viernes que se sumará al acuerdo alcanzado con el Gobierno, y que pese a no ser firmado por él, sí contó con la participación del presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, Juan Araya.
Dirigiéndose a todos los camioneros de la Quinta Región, Egido aseguró que se pone fin a la movilización en dicha región "porque es el país el que nos necesita".
Pese a ello, y en un tono más desafiante, aseguró que con su movilización los camioneros demostraron todo su poder y que son ellos los que logran "mover al país", por lo cual, "no nos va a costar nada volver a las movilizaciones si algo de lo prometido no se cumple".
En Santiago, los camioneros que se encontraban en el ingreso norte por la Ruta 5 acataron la orden de terminar con el paro y retirar sus máquinas de la vía, en apoyo a la decisión tomada por los dirigentes del gremio.
Pese a ello, algunos de los transportistas increparon a dos dirigentes de la zona norte porque, según ellos, el acuerdo para poner fin a la movilización se alcanzó sin haber consultado a las bases. Los camioneros despejaron la ruta tocando sus bocinas y resguardados por Carabineros que por algunos minutos suspendieron el tránsito para que los vehículos de cargo pudieran transitar sin problemas.