No sé porqué pero cuando observo desde la orilla del Sena las polémicas y luchas intestinas en el Partido Socialista francés, pienso siempre en aquella película de
Susan Sedelman. Después de su digna derrota presidencial Segolene Royal anunció a sus casi 17 millones de votantes, cual Pasionaria de la izquierda francesa, que tenia la firme intención de continuar el combate y asumir sus responsabilidades en el futuro.
Después de un libro en forma de balance,
Segolene Royal volvió a la ofensiva y ha sido la primera en anunciar su intención cara al Congreso socialista de noviembre próximo, de presentar una moción o propuesta de alternativa socialista en su propio nombre, implicandose así en la lucha por el control de la organización, conciente de que sin el apoyo de una mayoria de militantes y dirigentes no podrá obtener la candidatura a la presidencia en 2012. Siguiendo el ejemplo de Sarkozy, Segolene se ha lanzado –prematuramente dicen algunos- la primera en todo caso, en la arena del futuro Congreso. Si buscan lider, aquí estoy, les ha dicho Segolene.
Adversarios tiene Segolene por doquier en las instancias dirigentes –que le niegan su capacidad de presidenciable- por una parte los derrotados y sus amigos: Laurent Fabius, un valor cotizado a la baja en la bolsa socialista, Francois Hollande actual secretario general, su ex marido y hoy adversario, o
Dominique Strauss Khan fuera de combate en su exilio dorado americano al frente del muy liberal Fondo Monetario Internacional. Sin olvidar tampoco en la sombra al desaparecido Lionel Jospin, que de vez en cuando escribe o hace alguna declaración.
| Si buscan lider, aquí estoy, les ha dicho Segolene |
La política tiene horror del vacio y para no dejar sola a Segolene en el ruedo político electoral, el actual alcalde socialista de París ,
Bertrand Delanoe se ha declarado abiertamente también dispuesto a asumir el liderazgo. Tras publicación de un libro ‘
De la audacia', y cual Dantón liberal-socialista, se lanza Delanoe en la arriesgada justificación del liberalismo económico. ¿Es soluble el liberalismo económico en el socialismo? El Congreso lo dirá. ¿Si Sarkozy se hizo pasar por discípulo de Jaurés, porque yo no puedo ser liberal? parece preguntarse Delanoe. Por otra parte una nueva camada de jovenes dirigentes socialistas como
Manuel Valls –de origen español- se alzan también reclamando reflexión mas allá de “viejas ideologias” e incluso avanzando la posibilidad de abandonar la apelación socialista por la de
“Partido de izquierdas”.
Y como no hay dos sin tres, acaba de lanzarse también al ruedo la alcalde socialista de
Lille Martine Aubry como portavoz de “
los reconstructores” –hija de Jacques Delors- y artífice de la hoy muy impugnada ley sobre la semana laboral de 35 horas. No siendo el PSF un Partido
“monolitico”, sino formado por tendencias a menudo contradictorias, una cosa es clara, ninguno de esos candidatos – no se sabe muy bien si a la dirección del partido o a la elección presidencial de 2012- no tienen por el momento la mayoria en el seno de la organización. Muchos son los que en el PS estiman que el candidato a la Presidencia no tiene porque ser necesariamente el Primer secretario del Partido. Es de hecho lo que sucedió en 2007 con Segolene Royal. Y para el puesto de primer secretario no faltan tampoco los candidatos, desde J
ulien Dray, a
Pierre Moscovici, o
Arnaud Montebourg.
El PSF atraviesa sin duda su mas grave crisis ideológica desde los tiempos de la SFIO, pero paradojicamente cuenta hoy con un confortable grupo parlamentario y fuerte implantación municipal. Los desafios de la globalización económica colocan sin embargo al PS en dificil postura, frente a una opinión de izquierdas contestataria y antiliberal, que debido al sistema electoral mayoritario no está representada en el parlamento.