Se comprobaría si el proyecto de Gallardón colapsa o no el tráfico en el centro
Los técnicos piden cerrar un mes el eje Prado-Recoletos para probar el proyecto
lunes 16 de junio de 2008, 18:46h
Actualizado: 17 de junio de 2008, 14:57h
Técnicos e ingenieros de Caminos aseguran que el proyecto de reforma del Eje Prado-Recoletos que ha propuesto el Ayuntamiento, y que se encuentra a la espera de que la Comunidad de Madrid presente alegaciones, es demasiado generalista y sigue albergando "serias dudas" respecto a la situación del tráfico.
El vocal de la Junta Rectora de la Demarcación del Colegio de Ingenieros de Madrid, Félix Cristóbal, afirmó este lunes que el informe presentado por el Ayuntamiento es bastante generalista y no entra al detalle, pero señaló que será en el periodo de alegaciones cuando se podrán incorporar las precisiones que requiere el asunto.
El tema que más dudas y comentarios ha suscitado ha sido el de la movilidad y el tráfico, ya que por esta zona del centro de Madrid pasan cada día 110.000 vehículos. Así, Cristóbal propuso que, antes de empezar las obras, se cierre al tráfico varios carriles del eje durante un mes para comprobar sobre la realidad, y no sobre hipótesis, dónde y cómo se deriva el tránsito de vehículos.
Afecta a 17 calles principales
Durante las jornadas que realizó el Colegio hace unas semanas sobre la reforma de Prado-Recoletos, Jorge Hernando, de la ICCP Consultrans S.A., indicó que a pesar de que el plan afecta desde Colón hasta Embajadores, se debe tener en cuenta un ámbito mayor porque "lo que se haga en este espacio afecta a 17 calles principales de Madrid, de las cuales 11 llevan entre 60.000 y 110.000 vehículos al día, y las otras seis entre 15.000 y 60.000.
Además, resaltó la necesidad de estudiar la situación de las glorietas y los cruces para que se canalice bien el tráfico por los nuevos itinerarios. El consultor destacó que la restricción de la capacidad viaria entre las glorietas de Carlos V y Cibeles enviará entre 6.500 y 7.000 vehículos al día a la calle Alfonso XII, unos 5.000 a Menéndez Pelayo, 4.000 a Doctor Esquerdo y otros 2.000 al paseo de Reina Cristina, mientras que la Ronda de Atocha, Santa María de la Cabeza y Delicias no se verán prácticamente afectadas.
"Todos estos datos serán incluso mayores en hora punta. Así, empeorarán el Paseo del Prado hacia el sur y Alfonso XII hacia el norte, pero mejorará la circulación entre Colón y Cibeles en ambos sentido, en la calle Alcalá entre Cibeles y Velázquez, en Delicias y en Reina Cristina en sentido sur-oeste", añadió.
Alternativas poco estudiadas
Respecto a las alternativas al plan, Cristóbal señaló que no se han estudiado lo suficiente, aunque no entró a valorar si la posibilidad del túnel, idea barajada por la Comunidad de Madrid, es mejor o peor que la circulación en superficie, aunque señaló que el subterráneo es más caro.
Por otro lado, ingenieros consultados criticaron que el proyecto se divida en varios tramos, dependiendo de que se trate de un Bien de Interés Cultural (BIC) y no se efectúe una declaración ambiental integral de todo el conjunto.
Asimismo, criticaron la posibilidad de trasladar la estatua de Colón al centro de la calzada, donde estaba ubicada hacia varias décadas. "Si al final se hace, el navegante habrá hecho seis viajes, los cuatro de América y los dos de Madrid, pero quedará como una agente de tráfico, empequeñecido por la torre de enfrente", concluyeron.