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Los antiguos adversarios Barack Obama y Hillary Rodham Clinton se presentaron hombro a hombro movidos por el objetivo común de que el Partido Demócrata llegue a la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de noviembre.
En lo que significó su su primer acto público conjunto, el candidato a la Casa Blanca Barack Obama afirmó que él, los demócratas y el pueblo estadounidense necesitan la ayuda de Hillary Clinton, pero también la de su esposo, el ex presidente Bill Clinton, para encarar los cambios que desean introducir en el país.
"Precisamos de ella y de (su esposo), Bill Clinton, tanto como partido como desde la perspectiva del país, en los meses y años por venir", dijo.
"Precisamos de ellos, realmente los necesitamos. No sólo mi equipo de campaña sino también todos los estadounidenses necesitamos su actitud de servicio y su visión, así como su sabiduría, en los próximos meses y años, porque es así como vamos a aportar unidad al Partido Demócrata, y es así como vamos a aportar unidad a Estados Unidos, y es así como vamos a contribuir al sueño estadounidense en todos los rincones y en todos los estados de este gran país que amamos", señaló en un pueblo simbólicamente llamado Unity (unidad) en New Hampshire.
La primera aparición pública tuvo como objetivo presentar el nuevo frente unido del Partido Demócrata desde que Clinton abandonó la campaña electoral hace tres semanas.
"Estoy segura de que lo que empezamos aquí, en este lugar de Unity,terminará en el Capitolio (sede del Congreso estadounidense), cuando Barack Obama asuma el cargo como nuestro nuevo presidente", dijo Clinton.
La aparición se dio 24 horas después de que Obama se reuniera con decenas de personas que financiaron la campaña de Clinton y que la senadora ha animado a que apoyen a su ex rival en la batalla electoral contra el republicano John McCain.
Ambos pasaron el vuelo de poco más de una hora a Manchester, Nueva Hampshire, charlando animadamente, sin la presencia de sus ayudantes y unos 20 periodistas, quienes fueron excluidos de la conversación.
Desde que se aseguró la candidatura, Obama se ha concentrado en atraer a los votantes de Clinton con un mensaje de cambio, al mismo tiempo que pulía sus credenciales para defenderse de las críticas de McCain.