El Defensor del Menor investiga a la vidente de El Escorial
jueves 03 de julio de 2008, 18:18h
Actualizado: 04 de julio de 2008, 13:37h
La Oficina del Defensor del Menor ha abierto un expediente "para garantizar la protección de los derechos de los menores" que supuestamente pudieran verse afectados por el entorno relacionado con la vidente de El Escorial, Amparo Cuevas, quien afirma que se le aparece la Virgen.
El expediente se ha puesto en marcha después de que la 'Asociación de víctimas de las supuestas apariciones de El Escorial' remitiera al Defensor del Menor el libro '¿Son verdad las apariciones de El Escorial?', de Ángela Loyer-Krause, en el que se narran hechos supuestamente acaecidos en la finca de Prado Nuevo de El Escorial en los años 80.
El informe resalta que los hechos en cuestión se sitúan en los años 80, por lo que los niños a los que se hace referencia son en la actualidad mayores de edad. No obstante, indica que "cabe la posibilidad" de que otros menores pudieran encontrarse "sometidos" a un ambiente como el descrito en la citada publicación, aunque también señala que pudiera ser que estos hechos fueran "mera invención de la autora".
"En vista de lo expuesto, este Comisionado Parlamentario ya ha iniciado, como se le ha notificado previamente, las actuaciones oportunas a fin de garantizar la protección de los derechos de los menores que, en su caso, pudieran verse afectados", añade la misiva.
La Oficina del Defensor del Menor recoge en su informe que en el libro se hace una "continua utilización de los menores y de su inocencia" para tratar de dar verosimilitud a una serie de acontecimientos sobrenaturales que se describen en el mismo. "Los menores no sólo son utilizados como testigos de las supuestas apariciones y estigmatizaciones de la vidente, sino que se les describe a ellos mismos como receptores directos de dichas apariciones y mensajes divinos mediante numerosas transcripciones de sus supuestos testimonios", continúa el informe.
Por ello, se indica que, a este respecto, cabrían "dos posibles explicaciones". La primera es que los hechos narrados "sean mera invención de la autora" o que estos niños al vivir "constantemente" en un ambiente en el que las apariciones, visiones y estigmas, entre otros fenómenos, aparecen como "tónica habitualmente admitida" como real por los adultos "llegaran a interiorizarlo como algo normal" y a actuar como partícipes directos de tales supuestos hechos.
El informe establece que el libro de Loyer-Krause describe una situación de "convivencia habitual" de un grupo de niños con un ambiente que de haber existido realmente, "resultaría completamente inadecuado" para el desarrollo de la personalidad de los niños.
En el libro existen hasta 53 párrafos en los que se narra "maltratos a niños al hacerlos participar en episodios dantescos con supuesta sangre", señaló el presidente de la 'Asociación de víctimas de las supuestas apariciones de El Escorial', Juan Carlos Bueno. "Aunque estos hechos sucedieron hace 27 años, la patología sigue existiendo y aunque no utilizan el recurso de la sangre con tanta frecuencia el uso del terror, la amenaza con la muerte, el demonio, la enfermedad sí que es habitual", continuó.