Cada vez que, en estos meses, habla Solbes, sube hasta el caviar (habría que hacer algo y volver a estrechar los tradicionales lazos de amistad con Irán, principal productor mundial) y las alarmas se disparan. Como por ejemplo hoy, que dice que estamos en la “fase de bajada del ciclo”, por lo que podéis estar “razonablemente optimistas”. Lo que traducido a un lenguaje más asequible, quiere decir que los abajo vais a seguir desesperándoos con los hipotecazos y la estanflación, pero dentro de un orden.
Como consuelo, eso sí, las cifras… Los porcentajes de crecimiento negativo –eso se le ha escuchado a más de un economista, de esos que crean un metalenguaje que no entienden ni ellos—son pasajeros. Claro que –y a ahí me gustaría ver a los del Manifiesto de la Lengua Común—el crecimiento negativo no existe. Digo yo. Porque el crecimiento siempre es positivo. Algo de cajón, como una verdad de Pero Grullo. Si, un poner, aumentan los dividendos e una de tus compañías y estos se ingresan en una de tus discretas cuentas corrientes de las Islas Cayman, estas cuentas han experimentado un crecimiento. En cambio, si antes del catacroc de Martinsa-Fadesa, tus participaciones en esta inmobiliaria eran de equis miles de euros, cuando sus acciones empezaron a desplomarse primero y entrar en barrena después no puede afirmarse, dentro de la lógica semántica, que tus participaciones hayan crecido. ¡Al contrario, han empezado a menguar! Bueno, pues para muchos economistas como que no. Simplemente han experimentado un crecimiento negativo.
Esta cosa tan tangible, pequeñines/as míos/as, la pasáis a una mayor escala, la del Pé-I-Bé y lo que es un leñazo de esos que le gusta tanto anunciar a Cristóbal Montoro, el portavoz de Economía en el Partido Popular de las Españas (que se regodea sádicamente en la suerte de decirlo), pues resulta que para el equipo económico de ZetaPé es, en todo caso, un crecimiento negativo desacelerado y, siempre, producto de una fase de bajada del ciclo. Take of the frasco, Carrasco!. Y eso que ahora están jugando a las previsiones meganegativas. Faena que no deja ser una astucia… Si, ahora, el Gobierno dice que, entre 2008 y 2009, el crecimiento total será del 3,3%, y, a la hora de cuadrar las cuentas del PIB, resulta que se ha crecido un 3,30722%, ya se podrá presentar la cosa como un logro de los responsables de la política económica del Gobierno.
O sea, amadísimos/as de mi paterno corazón, que gracias al Gobierno de ZetaPé aquí, en España, el PIB siempre está creciendo. Unas veces hacia arriba; las otras, como hogaño, hacia abajo. O sea que, tal que así, tenemos una economía de lo más solbente. Vamos, de Solbes…