En términos intertrimestrales, el PIB registró un crecimiento del 0,1%, dos décimas por debajo del incremento registrado en el trimestre anterior y ocho décimas inferior al logrado hace un año, cuando la economía española creció un 0,9% en tasa intertrimestral.
Estos datos constatan que la economía española ahondó en el segundo trimestre la senda de desaceleración que inició hace justamente un año. El organismo estadístico atribuye la moderación en el ritmo de avance del PIB a la menor contribución de la demanda nacional, que se vio parcialmente compensada por el sector exterior, que este trimestre realizó una aportación positiva al crecimiento agregado.
El crecimiento interanual del PIB registrado en el segundo trimestre del año es el más bajo desde el primer trimestre de 1996, cuando el PIB aumentó un 1,7%. En cuanto al crecimiento intertrimestral, la cifra obtenida entre abril y junio de este año (0,1%) es la más baja desde el tercer trimestre de 1993, cuando el PIB experimentó crecimiento cero.
El vicepresidente económico, Pedro Solbes, ya había advertido de que la economía española experimentaría en el segundo trimestre un leve crecimiento positivo, que será algo mejor en el tercer trimestre, gracias a la temporada estival.
No obstante y pese a insistir en que desde el Gobierno no se trabaja con el supuesto de que España pueda entrar en recesión económica (dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo), Solbes sí ha reconocido que la economía española registrará crecimientos "muy cercanos" a cero durante los próximos trimestres, incluyendo el primero de 2009.
El hecho es que la desaceleración que vive la economía, motivada en gran parte por el frenazo de la construcción, llevó al Gobierno a revisar a la baja sus previsiones macroeconómicas a finales de julio, hasta situar el crecimiento del PIB en el 1,6% para 2008 y en el 1% para 2009, frente al 2,3% para ambos ejercicios previsto anteriormente.
EL BANCO DE ESPAÑA ACIERTA EN SUS PREVISIONES
Los datos del INE coinciden con los avanzados por el Banco de España, que había previsto un crecimiento interanual del 1,8% para el segundo trimestre del ejercicio y un crecimiento intertrimestral del 0,1%, debido al "significativo recorte" de la demanda interna y a una corrección más aguda del sector de la construcción.
En este contexto, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez afirmaba en su último boletín económico que la economía experimentó en el segundo trimestre un ajuste más "pronunciado", "intenso" y "rápido" de lo esperado, y que "las perspectivas apuntan a una continuación de este proceso, dependiendo del alcance del ajuste del empleo".
Además, el Banco de España estimaba que el escenario internacional "es más incierto que el de los últimos trimestres", ya que "ha aumentado la probabilidad de que la fase bajista del ciclo de la economía mundial se prolongue hasta 2009".