El aún magistrado del Constitucional Pablo Pérez Tremps, cuya recusación por el PP ha sido aceptada por el Alto Tribunal, se encuentra tan ‘presionado’ y ‘desconcertado’, según allegados suyos, que sopesa dimitir de su cargo, tal y como quiere el Gobierno para salvar in extremis el Estatut catalán.
La decisión la debería tomar en pocos días, de tal forma que el Gobierno pueda nombrar a su sustituto lo antes posible. Una persona que, qué duda cabe, sería de la plena confianza del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y con el que tendría gran sintonía en lo referente al Estatut, cuestionado, entre otros, por el PP.