La Comisión Nacional del Mercado de Valores había decidido, este lunes, suspender cautelarmente las acciones de Iberia y Vueling cuando las acciones de la primera subían un 2,96% y las de Vueling un 6,20%. Los rumores en el parqué eran cada vez mas intensos y los operadores bursátiles comenzaban a tomar posiciones. En esos mismos momentos, fuentes cercanas a la negociación confirmaban que
"el cierre" del acuerdo para el inicio del proceso de fusión es
"cuestión de horas".
El presidente de Vueling, Josep Piqué, mientras tanto, declinaba hacer declaraciones al respecto cuando hace unas semanas ya había anunciado que la fusión era una cuestión de días.Ahora, los dos consejos de administración han aprobado la operación por separado.
También se está a la espera de que las aerolíneas presenten un informe a la Comisión Nacional de la Competencia con una descripción de la operación y el perfil de la aerolínea resultante. La operación se estructurará como una fusión por absorción de Clickair por parte de Vueling con extinción de la primera mediante ampliación de capital de la segunda.. Iberia y el resto de accionistas de esta última compañía alcanzarían una participación del 40% frente al 14% que quedaría en manos de inversiones Hemisferio y los demás accionistas de Vueling. El 46% restante seguiría cotizando en Bolsa para que el valor pueda tener liquidez.

Sede en Barcelona
La nueva aerolínea tendrá su sede en Barcelona tal y como ocurre actualmente con Vueling y Clickair, aunque su base operativa se mantendrá en Madrid-Barajas. Vueling, que ha pasado por un periodo de pérdidas y que el año pasado suprimió 13 rutas, ha dejado claro en el proceso que "se cerrarán todas las áreas de negocio que no sean rentables porque el objetivo a alcanzar se basa precisamente en eso. En criterios de rentabilidad". De ahí que también se plantee la necesidad de suprimir algunas bases operativas dejando, tan sólo, la ya mencionada del aeropuerto de Barajas por lo que es muy posible que la base de París acabe cerrando.
También se estudiará la posibilidad de suprimir puestos de trabajo si se considera oportuno una vez estudiada la viabilidad del negocio de la nueva compañía. En ese sentido se tiene en cuenta el contexto de estancamiento y sobreoferta que se está viviendo en la actualidad en el sector aéreo. En cualquier caso, según fuentes próximas a Iberia, se señala que "si se producen excedentes de trabajadores las bajas se llevarán a cabo de la "manera mas racional y menos traumática posible".
Todo ello se estudiará en el transcurso de los doce próximos meses, el plazo que se ha establecido en los preacuerdos de fusión para hacer efectivo todo el proceso.