Tras la aprobación, los numerosos prohibicionistas presentes en el pleno del Parlamento como público han iniciado una larga ovación dirigida a los diputados, mientras un abatido Serafín Marín --torero catalán--, observaba incrédulo lo sucedido.
Serenidad y madurez
Finalmente la diferencia de 13 votos entre los prohibicionistas y los defensores de los festejos ha sido superior a lo que se esperaba, como refleja que finalmente 68 diputados --la mayoría absoluta de la cámara catalana-- ha apostado por la abolición, un voto más que cuando se admitió a trámite la ILP.
En las intervenciones, los representantes de las diferentes formaciones han aplaudido la serenidad y madurez democrática con la que se ha producido el debate durante estos meses, al tiempo que han reiterado sus posiciones. CiU y PSC han defendido la libertad de voto de sus diputados, aunque el socialista David Pérez, reconocido taurino, ha pedido a sus compañeros que votaran por la "libertad".
PP y C's han asegurado desde la tribuna que tras la intención de prohibir los toros se encuentra la intención de los nacionalistas catalanes de alejarse de cualquier tradición que guarde similitud con España, algo que han rechazado con vehemencia CiU y ERC, al defender que la prohibición se basa en criterios estrictamente morales y que las corridas de toros son una tradición plenamente catalana.
"No estamos ante un debate identitario", ha precisado el diputado de CiU Josep Rull, quien ha defendido también que la discusión realizada hace de Cataluña una "nación más digna". En la misma línea, el presidente de ERC, Joan Puigcercós, ha asegurado que no caerán en las "provocaciones" de confrontar Cataluña y España, porque la evidencia muestra que en el resto del país también existen numerosos abolicionistas que conforman una "corriente creciente".
El diputado de ICV-EUiA, Francesc Pané, ha argumentado por su parte que las corridas de toros suponen un espectáculo de "crueldad gratuita" y la prohibición solo defiende superar prácticas arcaicas de la concepción del mundo, a pesar de que la "profunda España" quiera presentar el asunto como una polémica identitaria.
En la práctica, la decisión política comportará la desaparición en un año y medio del único coso de la comunidad: La Monumental de Barcelona, por donde han desfilado últimamente figuras como José Tomás. No obstante, se mantienen los 'correbous' y 'correllaç', la suelta de toros y vaquillas en fiestas de poblaciones del sur de Tarragona, que no implican la muerte del animal.
Comentarios: |
| Publicar nuevo comentario |
Comentarios desde Facebook: |
|
Quiénes somos |
Contacto |
Publicidad |
Consejo editorial |
Aviso legal |
Política de privacidad |
© Grupo Diariocrítico - Powered by GCD |