Mensaje de bienvenida de la cancillería salvadoreña
En el marco de la XVIII Cumbre Iberoamericana, a celebrarse en San Salvador del 29 al 31 de octubre de 2008, el Gobierno de El Salvador desea evidenciar la importancia de la juventud para nuestro país y para la comunidad iberoamericana.
Abordar este compromiso implica un fuerte compromiso político para buscar soluciones innovadoras a los problemas que enfrentan los cerca de 150 millones de jóvenes iberoamericanos.
Si bien, a pesar de la riqueza humana que representa este grupo poblacional que constituye un motor para nuestras sociedades, aún hay retos en educación, salud e inserción laboral, entre otras situaciones que actualmente les afecta.
Nunca antes una generación de jóvenes había tenido un nivel de instrucción tan alto debido a que el número de estudiantes que terminan la enseñanza primaria va en aumento; esto ha posibilitado que la región iberoamericana posea una fuerza de trabajo más extensa y calificada.
En tal sentido, esto nos debe llevar a la reflexión de la necesidad de invertir en las y los jóvenes, con la certeza de que la inversión que como países Iberoamericanos se pueda hacer ahora, será la base para el desarrollo de las naciones de la región en el futuro. Esa generación de capital social se convertirá en los fundamentos del progreso futuro, donde se cuente con sociedades más competentes, más incluyentes y con mejores estándares de calidad de vida.
Los estudios de los más prestigiosos organismos internacionales y centros de pensamiento, señalan que en el camino al desarrollo es clave la inversión en capital humano y es precisamente en la gente joven en quienes se debe atender esa inversión.
No se puede dejar de hacer esfuerzo alguno para dotar a la juventud de las habilidades de innovación, gestión del conocimiento, adaptación al cambio y emprendimiento, vitales para caminar en la línea del crecimiento. Como lo menciona el informe sobre el desarrollo mundial 2007 preparado por el Banco Mundial, y cuyo tema es precisamente “”El desarrollo y la próxima generación”, no ha existido jamás un mejor momento para invertir en las y los jóvenes.
Nuestro futuro como región, depende de la transformación que podamos lograr para que nuestros Estados conciban a la persona joven como el centro de su quehacer, ya no como un mero beneficiario de las políticas públicas, si no como un actor estratégico del desarrollo nacional y regional, al cual es necesario facilitar todas las oportunidades y herramientas posibles para que pueda expandir al máximo cada una de sus habilidades.
Los países iberoamericanos tenemos una ventana de oportunidad para atender las necesidades de la población joven antes de que lleguen a edad. Invertir en este sector es, más que una política social acertada, una de las decisiones de fondo que los países debemos tomar para erradicar la pobreza y avanzar decididamente por la senda del desarrollo.
Colocar el acento en este tema, es un aliciente para que las diversas reuniones sectoriales a realizarse a lo largo del presente año en áreas como educación, salud, cultura, turismo, género y medio ambiente, entre otros, sea la oportunidad para plantear nuevas temáticas en cada una de sus áreas de competencia, reconociendo que el tema de Juventud es transversal y que las y los jóvenes están presentes en todas las áreas del Estado.
Esto incluye además generar nuevas propuestas sobre emprendimiento y empresa, nuevas formas de lograr una mejor calidad en la formación y la posibilidad de dialogar sobre programas que tengan realmente más impacto en su aplicación y en su ejecución.
Es por todo lo anterior que el Gobierno de El Salvador ha impulsado esta iniciativa como tema central de la XVIII Cumbre Iberoamericana 2008, convencidos de que el desarrollo sostenible de nuestros países debe sustentar una mayor participación de las y los jóvenes en los sectores productivos de la sociedad.
El reto de nuestros países consiste entonces en apoyar a la juventud con programas y políticas públicas que les permitan beneficiarse de las ventajas que ofrece la globalización, en particular de la difusión de las tecnologías de la información y las comunicaciones, así como en todas las áreas de su desarrollo como individuos, para que sus aportes se constituyan en una contribución colectiva para el desarrollo de nuestra Iberoamérica.
Enhorabuena!
Embajador
Eduardo Cálix
Viceministro de Relaciones Exteriores
Secretario Pro Tempore Iberoamericano