Tal y como están las cosas, cualquier rumor, cualquier noticia, cualquier detalle por muy pequeño que sea, hay que tratarlo con mucho cuidado, sobre en lo que al sector financiero se refiere. Basta que este viernes se haya dicho que
"los inspectores del Banco de España han entrado en las oficinas de iuna caja concreta" para que se haya generado el pánico entre los clientes de la entidad.
Fuentes de dicha Caja aseguran que esta acción del Banco de España es habitual en las entidades financieras. En ella ya lo han hecho dos veces este año, y en momentos en los que no existía sospecha alguna sobre problemas financieros.
Pero es que este caso no es el único. Algunas pequeñas y medianas cajas de ahorro están sufriendo las consecuencias de este tipo de rumores en forma de retirada de depósitos y alarmismo general.
Fuentes financieras aseguran que estos rumores son intencionados y los difunden personas, entidades y organismos interesados en una sola cosa: forzar a las cajas pequeñas y medianas a fusionarse con otras aprovechando que, para este tipo de personas, la crisis actual es el mejor momento para llevar a cabo este tipo de operaciones. Sólo que el método que se está utilizando para "convencer" es, cuanto menos rastrero.
Sobre este asunto y sobre la verdadera situación de las cajas de ahorro, la semana que viene se van a producir novedades. Ya lo verán.