El desplome de los precios del crudo, que han caído más del 70 por ciento desde julio pasado, ha hecho sonar la alarma de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que se reunirá el próximo miércoles en Orán (Argelia) para negociar un recorte de su oferta conjunta de petróleo.
Además, se espera que a la conferencia extraordinaria de la OPEP asistan importantes productores no miembros, como Rusia, México y Noruega, que podrían adherirse a los esfuerzos de la organización limitando también sus suministros.
Esta perspectiva presionó el pasado miércoles al alza las cotizaciones del crudo Brent y el de Texas (WTI), referentes en Europa y EEUU, que subieron el 2,09% y el 3,4%, respectivamente.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en enero quedaron el pasado miércoles en 43,52 dólares por barril, 1,45 dólares más que al cierre de la sesión anterior, mientras que el barril de Brent se situaba en los 42,63 dólares esta mañana, tras la apertura del Intercontinental Exchange Futures (ICE) de Londres.