La niebla ha sido la protagonista este miércoles en las carreteras de la capital ya que en la práctica totalidad de los accesos se produjeron retenciones. Los más destacados tuvieron lugar en la carretera de Extremadura entre Móstoles y la zona de los cuarteles; en la de La Coruña, entre Las Rozas y El Plantío; en la carretera
de Barcelona, a la altura de Alcalá; en la M-40, entre Vallecas y Coslada; en los túneles de El Pardo, en el acceso a la M-607; y en la autovía de Colmenar, según informaron fuentes de la Dirección General de Tráfico
En el aeropuerto de Madrid-Barajas, las llegadas que se han reducido de 40 a 30 a la hora, para que haya más espacio entre cada avión en el momento del aterrizaje.
Atasco en Los Poblados
Por otro lado, la rotura de una tubería en la calle de Rafaela Ibarra, a la altura de la avenida de los Poblados, ha provocado desde primera hora de este miércoles tráfico más denso en la zona y atascos en las vías colindantes debido al corte de alguno de los carriles.
Según informó un portavoz del Canal de Isabel II, a las 10.00 horas se estaba trabajando para reparar la avería de la tubería que tiene 300 milímetros de diámetro. No obstante, ningún vecino se ha quedado sin agua.

El Ayuntamiento de Madrid ha habilitado un carril en cada sentido para evitar más colapso en las calles. Hay algunos vecinos llevaban a esa hora en su coche cerca de 45 minutos, y los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) circulaban aunque con cierto descuadre en la frecuencia por los problemas de tráfico.
Retrasos en Barajas
El director adjunto del aeropuerto de Madrid-Barajas, José Sanz, estimó este miércoles que el 60% de los vuelos que operan en el aeródromo madrileño sufre algún retraso a causa de la niebla, donde los principales problemas se producen en las llegadas, con retrasos de entre 50 y 60 minutos.
Sanz explicó que como consecuencia de ello la puntualidad de los operaciones programadas es "más baja de lo normal" y se sitúa en torno al 40%, cuando lo habitual en Madrid-Barajas es un índice de entre el 70% y el 80%.
La niebla obliga a que los aviones tengan que rodar más distanciado
s en pista lo que está ralentizando la operatividad desde primeras horas de la mañana del miércoles, a pesar de que el aeropuerto de Madrid-Barajas cuenta con el correspondiente sistema de aterrizaje para casos de niebla y el aeródromo puso en marcha el martes por la noche los procedimientos de baja visibilidad.
Los retrasos más acusados, según informó Sanz, se producen en las llegadas, por lo que no descartó que también se produzcan nuevas demoras en las salidas, que ahora mismo registran retrasos "por encima de los 15 minutos" puesto que "los aviones que entran son los que después tienen que salir".
Por otro lado, Iberia se vio obligada este miércoles a cancelar once vuelos, de los cuales cuatro fueron debido a la niebla y el resto por la supuesta huelga de celo que estaría llevando a cabo el colectivo de pilotos, según señalaron fuentes de la aerolínea.