El presidente del Gobierno puso fin al encuentro celebrado en Madrid del que surgió una gran "
alianza alimentaria". Al mismo acudieron representantes de 95 países junto al propio secretario general de Naciones Unidas,
Ban Ki-Moon.
Zapatero aseguró que la lucha contra el hambre y la pobreza será su
"gran prioridad" cuando asuma la presidencia rotatoria de la Unión Europea en 2010. Se comprometió a materializar los compromisos del financieros destinados a cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio así como a alcanzar "
el 0,7% de ayuda al desarrollo en esta legislatura".
La crisis no es impedimento sino impulso
“
Hay que acabar con un orden financiero internacional que se mueve por la avaricia”, ha dicho Zapatero para justificar que la crisis económica internacional no puede servir de excusa para dejar olvidados a los más desfavorecidos sino que esta reducción de expectativas "
nos obliga a un mayor compromiso en la lucha contra el hambre y la seguridad alimentaria". Por este motivo, se ha puesto en marcha un plan millonario dirigido a los países más vulnerables al que ya se han adherido más de quince países. Zapatero ha asegurado que estas medidas supondrán "
un impulso trascendental" y que se abrirán así "
nuevos espacios a la paz, la seguridad y a la democracia" en el mundo.
La reunión de Madrid cumple con el objetivo de dar un fuerte impulso de dar alimentos a las personas que no los tienen, de convertir la desesperación que produce el hambre en “
esperanza” y en “
una vida con dignidad”, ha concluido el anfitrión de la cumbre.
Un objetivo de largo alcance ya que las cifras que daba el máximo responsable de la FAO este lunes situaban a la seguridad alimentaria en una precaria situación. Aseguró que es una "
condición primordial para la paz y la seguridad en el mundo" y alertó de que en 2008 las previsiones apuntan a que los hambrientos en el mundo han aumentado en más de 40 millones, lo que situaría la cifra total en 963 millones de personas que sufren en el mundo hambre y desnutrición.
Estos compromisos han sido adquiridos también por el recién elegido gobierno de
Barak Obama a través de su representante
Hillary Clinton quien aseguró que la administración de EEUU está "
comprometida" en intentar construir una nueva colaboración entre países donantes, naciones en desarrollo, agencias de Naciones Unidas, ONG y el sector privado, entre otros actores, para "
coordinar mejor las políticas" con el objetivo de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio que la comunidad internacional se fijó en el año 2000.