www.diariocritico.com
La maldita oposición

La maldita oposición

lunes 02 de febrero de 2009, 17:35h
Actualizado: 04 de febrero de 2009, 07:38h
El llamado gobierno de España y algunos medios informativos mas interesados, lo que es comprensible en las actuales circunstancias, en vender que en la gobernabilidad del Estado, dedican atención desproporcionada a zurrar la badana a la oposición, destacando sus calamidades o quejándose de su falta de colaboración. No parecen comprender que el papel de la oposición es controlar y contradecir al Gobierno y su servicio a la solidaridad es madurar alternativas y no auxiliar al Gobierno en sus errores ni presentar una imagen de pura inocencia ante la mirada crítica de los analistas.

La oposición, con todos sus defectos, es como aquel personaje que definió el poeta Gerardo Diego diciendo que era lo que no es. O sea, el contrapunto a las acciones  concretas del Gobierno con los mismos problemas teóricos pero sin sus facultades prácticas. No es culpable de la tasa de paro mayor de Europa, ni quien puede estimular la actividad económica para crear empleo, ni quien puede promover las exportaciones o mejorar las relaciones exteriores. No es quien maneja los recursos presupuestarios para afrontar la crisis ni quien puede recortar los impuestos o moderar el endeudamiento público. No es quien maneja los escasos fondos disponibles en un escenario de recesión ni quien puede aplicarlos con eficacia productiva y no despilfarrarlos en proyectos dispersos. La oposición puede expresarse con más o menos acierto pero no es quien engaña o improvisa sino quien se prepara para ofrecerse a ser como no es el Gobierno.

    Ya está bien, por tanto, de distraernos de la administración real de la crisis con la atención morbosa a lo que no es, es decir, la única oposición que tenemos en vez de fijarse en lo que es, o sea, el poder ejecutivo que padecemos. Nos guste mas o menos, en la oposición está la reserva de recursos humanos y de planes distintos a la impotencia demoledora de un gobierno agotado. No hay otro repuesto a las averías provocadas en la máquina del Estado por las mentes de Zapatero, Solbes y Sebastián. Aunque disguste a los “miembros y miembras” del gabinete, los ciudadanos deben saber que esta maldita oposición es lo único de lo que podrán echar mano cuando sea evidente para todos, incluidos los votantes de la izquierda, el peligro que supone un Zapaterismo paralizante prolongado.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios