Barack Obama admitió que se ha equivocado al nominar a Daschle para dirigir Sanidad después de que éste rechazara finalmente su oferta de formar parte del gabinete debido a sus problemas con Hacienda.
En una entrevista en la cadena norteamericana NBC, admitió que fue "un día muy embarazoso", y aseguró que estaba "enfadado", "decepcionado" y "frustrado conmigo mismo" en relación a este tema. "Siempre que uno de tus candidatos renuncia supone un problema, y como he dicho públicamente, asumo la responsabilidad de la situación en la que estamos", declaró Obama en otra entrevista realizada a la cadena ABC News.
No obstante, la negativa de Daschle no ha sido la única de ese día, ya que Nancy Killefer, nominada por Obama como directora de la recién creada Oficina de Evaluación de Desempeño renunció a ocupar su cargo por un asunto también relacionado con el impago de impuestos.
Se trata de la tercera baja y tercer fiasco para Obama tras las bajas de Bill Richardson, que iba a dirigir Comercio y la mencionada Nancy Killefer. Además, otro candidato, el que Obama quería para gestionar el Tesoro, Tim Geithner, se vio obligado a revelar problemas de impuestos, aunque luego fue confirmado porque explicó que sus retrasos con Hacienda fueron un error y no una evasión deliberada.