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Un proyecto 'mayor de edad'

sábado 07 de febrero de 2009, 12:51h
Actualizado: 08 de febrero de 2009, 12:06h
Las obras de depresión de un tramo de casi un kilómetro de la A-2 en Canillejas que está realizando el Ministerio de Fomento pretenden crear una glorieta de conexión entre la calle Alcalá y la avenida de Logroño bajo la que pase la carretera de Barcelona.

El nudo conectaría tres distritos: San Blas, Hortaleza y Barajas. El proyecto contempla la depresión de un tramo de la carretera de Barcelona de una longitud de 900 metros, entre el acceso a Canillejas y la M-40. En algunos puntos, el rebaje de la calzada alcanza los seis metros de profundidad. También se construirán dos estructuras que crearán una glorieta de 94 metros de diámetro al nivel de las calles colindantes, lo que permitirá la conexión de la calle de Alcalá con la avenida de Logroño. Esa glorieta contará con calzadas de dos carriles cada una y una acera peatonal de dos metros de ancho.

La reforma trabaja también en la reordenación de todos los accesos desde el kilómetro 5,3 hasta el 10,2 de esta vía, situados entre la calle de Arturo Soria y el nudo de Eisenhower. En algunos casos, se van a construir algunas vías de servicio, ya que sólo el tramo más cercano a Arturo Soria cuenta con ellas, aunque tendrán que ser remodeladas. Está previsto construir de cero 3,7 kilómetros de nueva vía, mientras que el acondicionamiento afectará a 5,8 kilómetros de trazado en servicio.

Estas carreteras serán unidireccionales, guardando el sentido Madrid-Canillejas, partiendo desde la calle de Josefa Valcárcel, y dirección Arturo Soria por la calle Gregorio Benítez. Estas nuevas vías de servicio tendrán como objetivo recoger el tráfico desarrollos urbanísticos que han crecido mucho en los alrededores de la carretera de Barcelona en los últimos años. Estas vías paralelas, situadas a ambos márgenes de la nacional, contarán con dos carriles cada una.

Dársenas de autobuses
La obra fue adjudicada por el Ejecutivo que dirige Magdalena Álvarez a la empresa Fernández Constructor, S.A. por un importe de 12,8 millones de euros y un plazo de ejecución de 20 meses. Los trabajos se extenderán a lo largo de cinco kilómetros de vía, entre el cruce de la calle de Arturo Soria con la N-II y el nudo de Eisenhower, para añadir nuevas vías de servicio y dársenas de autobuses. Si las previsiones de Fomento se cumplen, la obra debería estar terminada para finales de 2009.

La construcción de un puente de conexión entre Alcalá y avenida de Logroño fue planteada en 1985 por el ingeniero municipal José María Paz Casañé. En 1989, el alcalde José María Álvarez del Manzano firmó el convenio para la construcción del puente con el Ministerio de Transportes y la Comunidad de Madrid. Las obras se adjudicaron a la empresa José Castro Matelo, que comenzó a trabajar en 1994. Ese mismo año, el entonces concejal de San Blas, Isaac Ramos, paralizó la construcción del proyecto argumentando que la infraestructura generaría "problemas técnicos" por la proximidad con las casas, las zanjas y los escombros descontrolados.

El proyecto municipal se paró durante diez años, e incluso se desmontaron los pilotes ya construidos. El proyecto actual se redactó en diciembre de 2002, surgido del convenio suscrito el 8 de abril de 1996 entre el Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente (hoy Fomento) y el Ayuntamiento de Madrid. El acuerdo incluía la mejora de la conexión de la calle de Alcalá con la avenida de Logroño (de la que se encargaba Fomento) y la remodelación del puente de Ventas (de la que se hacía cargo el Consistorio). El Ayuntamiento cumplió en su momento su parte del trato en sólo dos años. Fomento, no.

En mayo de 2005 comenzó la obra y estaba previsto que concluyese en 2006 pero se paralizó porque había que adecuarlo al nuevo carril-bus establecido para carreteras nacionales, por desajustes en los estudios geotécnicos (encontraron aguas subterráneas de un arroyo que no habían cartografiado los técnicos) y porque el Consistorio pidió que se mejorase el acceso de la avenida de Logroño a la A-2. Responsables del Ministerio tuvieron un encuentro público con los vecinos para explicar la obra y pedir disculpas por la demora. El 27 de noviembre de 2007 se aprobaron las modificaciones y a finales de febrero de 2008 volvieron las máquinas a trabajar.

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