Luego de más de tres horas de reunión el ampliado nacional de la Confederación de Choferes de Bolivia, que contó con la participación de 10 federaciones del país, decidió unilateralmente incrementar el precio del pasaje a partir de este 16 de marzo en todo el país.
Así lo hizo conocer el presidente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Franklin Durán a tiempo de sostener que en cada departamento el incremento del pasaje se realizará de acuerdo a lo establecido en la Resolución de la Superintendencia de Transportes 07/2005.
“Se ha resuelto que cada federación departamental va a asumir un costo de pasajes a partir del 16 de marzo, hay una resolución de la superintendencia y en base a ello cada federación va aplicar un nuevo precio”, dijo.
Por otro lado, también manifestó la predisposición del sector para asistir a un diálogo convocado por el Gobierno, sin embargo anticiparon que no aceptarán propuestas mentirosas de parte de los gobernantes que tienen 11 días para plantear una solución a este incremento antes de que se aplique la nueva tarifa.
“Un nuevo precio del pasaje está definido. Lo que vamos a ir a dialogar con el Gobierno es la aplicabilidad de la Resolución 07/2005, porque demostraremos en los estratos judiciales que esta norma está en vigencia”, apuntó.
Durán sostuvo que el costo de las llantas de los vehículos del transporte público es uno de los motivos por los cuales se está incrementando el pasaje. Asimismo sostuvo que este sector también tiene derecho a recibir una justa remuneración ya que a nivel nacional los transportistas y sus familias sobrepasan las 600 mil personas.
"Hemos sido claros, pero tampoco podemos esperar más tiempo. El 16 de marzo entramos con nuevas tarifas con o sin autorización, tenemos un instrumento legal sobre el cual vamos a trabajar en cada departamento", manifestó el secretario Ejecutivo de la Confederación de Chóferes, Franklin Durán.
Con la Superintendencia no y sí con el Gobierno
Sin embargo, la dirigencia del autotransporte aceptó continuar en el diálogo con el gobierno, no así con la superintendencia del sector, en pos de encontrar algunas salidas a este conflicto que originó el rechazo de la población y las autoridades.
Acerca de la audiencia con la Superintendencia de Transportes, Durán aseguró que no tendrán ningún contacto con este sector debido a que esta instancia no tendría ni siquiera una fórmula matemática adecuada para establecer tarifas nuevas.
El dirigente sindical explicó que asistirán a todos los encuentros que convoque el Poder Ejecutivo para poder llegar a puntos de acuerdo, pero considera que el diálogo con la Superintendencia de Transportes no va, por lo que rechazó la invitación del superintendente Wilson Villarroel, a la audiencia pública del próximo 14 de marzo.
"Ya no es una entidad válida para nosotros, porque (Villarroel) no tiene siquiera la capacidad para tener una base de cálculos estructurales. El superintendente ha buscado confrontación entre la población y nosotros", explicó.
Viceministro de transportes
En tanto, el viceministro de Transportes manifestó que todavía se trabaja en el documento que presenta una "serie de salidas" al conflicto del alza en las tarifas, documento que será entregado la próxima semana. Sin embargo, Kinn advierte que de no llegar a acuerdos, los transportistas pueden recibir sanciones.
"Se pueden dar sanciones que las maneja la Superintendencia, las que ya se han aplicado y se refieren al tema pecuniario y el tema de retención de vehículos que es un resorte que tiene la superintendencia", manifestó Kinn, a tiempo de señalar que la respuesta del Gobierno propondrá distintas salidas que la dirigencia del autotransporte deberá evaluar.
La legalidad
Durán informó que se aplicará la tarifa legal aprobada por el Gobierno y que ya estuvo en vigencia, aunque la Superintendencia de Transportes no la quiso reconocer.
El dirigente informó que en los siguientes días, a través de solicitadas de prensa explicarán en cada uno de los departamentos los datos técnicos de la planilla de costos que tiene cada federación, así como los motivos y los antecedentes de por qué asumen esta posición.
Durán recordó que hace nueve años se podía comprar cuatro panes con un boliviano y la carne tenía un costo de diez bolivianos el kilo y no 25 bolivianos como cuesta actualmente.
Respecto al pedido del Gobierno, planteado a través del viceministro de Transportes José Kinn, para postergar el incremento de tarifas, Durán dijo que su sector siempre está dispuesto al diálogo y que aguardarán la convocatoria.