Ledezma alegó que el problema no es que la reforma permite al Gobierno retomar el control de puertos, aeropuertos y vías de comunicación "de interés nacional", sino "hasta dónde se respetan las decisiones del pueblo", que ya rechazó este punto dentro del paquete de medidas sometidas a consulta popular a finales de 2007.
"¿De qué sirven todas las elecciones si luego no se respetan los resultados?", se preguntó esgrimiendo en la mano un ejemplar de la Constitución de 1999 a la que, señaló, se le ha dado "otro arponazo más".
"El Presidente vuelve a plantearlo ahora y lo impone por la vía de la reforma de la ley", añadió Ledezma, para quien esto demuestra que "aquí se está desarrollando el propio autoritarismo" mediante "un golpe de Estado no clásico" que se ampara supuestamente en las leyes de la República.
Asimismo, tachó de "arbitrariedad" y "desfachatez" las amenazas de Chávez de usar la fuerza armada contra los alcaldes y gobernadores que han manifestado su oposición a la reforma aprobada el pasado jueves por la Asamblea Nacional y lamentó su "estrategia de confrontación".
El alcalde opositor manifestó la "escasa confianza" que deposita en las autoridades judiciales venezolanas ante las denuncias que están llevando a cabo, ya que "están sometidas al Ejecutivo Nacional".
Por todo lo expuesto, Ledezma se mostró partidario de que se instale un frente de defensa de la Constitución nacional, toda vez que "es una lucha que le incumbe a todos los ciudadanos venezolanos de talante democrático".