La Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), dependiente de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, ha desarrollado un modelo científico de predicción del riesgo de reincidencia de los jóvenes infractores que permitirá ajustar mejor la labor de reinserción.
En colaboración con la Universidad Complutense, la ARRMI ha desarrollado el modelo IGI-J (Inventario de Gestión de Intervención), "que permite saber a corto plazo qué chavales tienen una posibilidad de reincidir, con lo que vamos a ajustar más las intervenciones en los casos que el detectemos la probabilidad de reincidencia de un joven", según explicó su directora, Carmen Balfagón.

En su comparecencia en la Comisión de Presidencia, Justicia e Interior de la Asamblea, Balfagón añadió que este modelo "no etiqueta a los chavales, sino que introduce aspectos criminológicos en el trabajo con los menores para detectar cuál es el riesgo de reincidencia de cada uno".
Balfagón también alabó el trabajo de los profesionales de la ARRMI, "sin cuyo trabajo estos chicos estarían abocados al fracaso", y destacó que la suya es la única institución autonómica para la ejecución de medidas judiciales de toda España que cuenta con una unidad de inspección de los centros, tanto los de gestión directa como los gestionados por entidades sin ánimo de lucro.

Además, añadió que se ha realizado una labor de homogeneización en todos los centros de internamiento dependientes de la ARRMI, "que va desde los menús hasta los horarios de estudio o de talleres prelaborales".
Por otro lado, Balfagón explicó que los ayuntamientos "no pueden saber qué menores están sujetos a medidas judiciales, salvo que firmen un convenio con nosotros y se obliguen de esta forma a cumplir la Ley de Protección de Datos".
Recordó que la ARRMI tiene convenios firmados con numerosas entidades locales de la región que han permitido mejorar el trabajo con estos chavales, "con unos resultados estupendos", y lamentó que algunos, "como Parla o Getafe, no contesten ahora a nuestras peticiones". Por ello, pidió ayuda al Grupo Socialista de la Asamblea "para poder continuar con esta labor".