El Banco Central Europeo (BCE) recortó su tasa de interés a un nuevo mínimo histórico, de 1%, y anunció medidas para aumentar la capacidad crediticia de los bancos, a fin de reactivar la economía de la zona euro, sumida en la recesión.
Entre estas medidas figuran la ampliación de 6 a 12 meses del plazo de los préstamos concedidos a los bancos comerciales y la compra de obligaciones garantizadas, por un monto de 60.000 millones de euros, anunció el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet.
Esos anuncios apuntalaron al euro, que a las 13H30 GMT se cotizaba a 1,3436 dólares, frente a 1,3330 el miércoles por la noche.
El recorte de la tasa decidido este jueves, de 0,25 puntos porcentuales, había sido anticipado por el mercado.
Se trata del séptimo recorte desde octubre pasado, cuando los tipos estaban en su máximo histórico de 4,25%.
Pero desde entonces la zona euro -que agrupa a 16 países- se sumió en la recesión, en el marco de la peor crisis económica y financiera mundial desde la Gran Depresión de los años 30, intensificada por la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers en septiembre.
El BCE, creado en 1998, inició un proceso de flexibilización monetaria sin precedentes en su corta historia, para tratar de reactivar la economía.
Los expertos consideraban que esta sería la última reducción de los tipos, pero Trichet sorprendió al afirmar que no excluía otros.
"No hemos decidido que el nuevo nivel" de los tipos "sea el más bajo al que podamos llegar, sean cuales sean las circunstancias futuras", dijo Trichet, quien sin embargo consideró que el nivel actual del interés es "adecuado".
La Comisión Europea acaba de revisar a la baja sus proyecciones para 2010, y prevé que el Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro se contraiga un 4% este año y que la recesión se prolongue en 2010.
El margen para reducir las tasas se da además por el hecho de que la inflación cae junto con la actividad económica y con los precios del petróleo, que se habían disparado en 2008 antes de la agravación de la crisis.
El aumento de precios de la zona euro fue del 0,6% interanual en abril, su mínimo histórico.
El Banco de Inglaterra (BoE) decidió por su lado mantener su tasa de interés sin modificaciones, en su mínimo histórico del 0,5%.
Pero el BoE anunció un incremento de 50.000 millones de libras (75.000 millones de dólares), a 125.000 millones de libras, de su programa de compra de activos mediante la emisión de reservas, para reforzar la capacidad de préstamo de los bancos.
El Banco Central de la República Checa anunció en cambio un recorte de 0,25 puntos de sus tipos, a 1,5%, un mínimo desde la creación de este país en 1993.
Gran Bretaña y la República Checa son miembros de la Unión Europea (UE), pero no de la zona euro.
Islandia, uno de los países más duramente golpeados por la crisis (y que no pertenece a la zona euro ni a la UE), anunció también un fuerte recorte de sus tipos, de 2,5 puntos porcentuales, a 13%.