Sin palabras nos ha dejado el Ayuntamiento de Madrid cuando el otro día con alevosía y con mucha mala leche, destrozó literalmente el huerto creado por los vecinos y vecinas de Lavapiés con tanto esfuerzo y cariño.
Treinta años llevaba esta parcela municipal abandonada y llena de basura, hasta que alguien tuvo "la esperpéntica idea" de darle uso y de implicar a los vecinos en una iniciativa que no sólo embellecería el solar sino que además fomentaría la convivencia. Incluso construyeron una cancha de fútbol y un teatro sobre unas maderas para los más pequeños. Pero para el Ayuntamiento esto de "hacer barrio" debe ser aquello de plagar de centros comerciales nuestra ciudad y evitar a toda costa que los vecinos se reúnan, charlen, emprendan acciones conjuntas...¡Qué absoluta perversidad disfrutar del ocio en los centros comerciales!
A este Ayuntamiento le rechina que la gente conviva y prefiere mantener solares llenos de basura antes que permitir que nos adueñemos de los espacios y les dotemos de vida colectiva. Porque no sólo fue el huerto el que murió la semana pasada en ese solar de Doctor Fourquet; fue la ilusión de un proyecto vecinal en el que participaban mayores y niños rechazando la idea de que las relaciones se producen de puertas para adentro de las casas... A no ser que estés en un centro de 3.000 metros cuadrados de tiendas y cines, claro.
No me dio tiempo a conocer el huerto de Lavapiés, pero aquí dejo una foto del huerto vecinal de la calle Corcubión en Fuencarral donde los vecinos y vecinas han conseguido crear este maravilloso espacio amparados por el más absoluto respeto de todas y cada una de las personas que por allí pasan (no hay ni una verja). Esta vez, Gallardón no mandará su excavadora: afortunadamente, el suelo es propiedad de los vecinos.
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Raquel López.
Concejala del grupo municipal Izquierda Unida de Madrid.